{"id":129,"date":"2009-05-21T21:13:37","date_gmt":"2009-05-22T04:13:37","guid":{"rendered":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/?p=129"},"modified":"2009-05-21T21:13:37","modified_gmt":"2009-05-22T04:13:37","slug":"sindrome-de-horner-en-pequenos-animales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/2009\/05\/21\/sindrome-de-horner-en-pequenos-animales\/","title":{"rendered":"Sindrome de Horner en Peque\u00f1os Animales"},"content":{"rendered":"<p><strong>Antecedentes Generales<\/strong><\/p>\n<p>El s\u00edndrome de Horner se presenta ante la acci\u00f3n de lesiones injuriantes de la v\u00eda simp\u00e1tica (noradren\u00e9rgica) del ojo.  La porci\u00f3n eferente \u00abcentral\u00bb (denominada de este modo para fines did\u00e1cticos) de este recorrido nervioso se inicia en el hipot\u00e1lamo para luego proyectarse hacia caudal por la m\u00e9dula espinal formando al tracto tectotegmento espinal.  Este grupo de axones emerge a nivel de la segunda v\u00e9rtebra tor\u00e1xica (T2) para dirigirse al globo ocular y generar all\u00ed la respuesta esperada conocida como midriasis (dilataci\u00f3n pupilar).   Esta v\u00eda eferente \u00abperif\u00e9rica\u00bb atraviesa, conjuntamente con el nervio facial (VII par craneano), el conducto auditivo medio para luego tomar direcci\u00f3n al ojo  (Dibujo 1).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-132\" title=\"horner1\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/horner1.jpg\" alt=\"horner1\" width=\"401\" height=\"191\" srcset=\"https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/horner1.jpg 401w, https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/horner1.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 401px) 100vw, 401px\" \/><!--more--><\/p>\n<p>DIBUJO 1.  VIA SIMPATICA DEL OJO.<\/p>\n<p>FUENTE: STURGES, B.  2005<\/p>\n<p>As\u00ed, teniendo en consideraci\u00f3n la neurov\u00eda arriba descrita, es claro indicar que cualquier injuria (ej: trauma, neoplasias, avulsi\u00f3n de ra\u00edces del plexo braquial, otitis media, etc) de los segmentos cervicales hasta la segunda v\u00e9rtebra tor\u00e1xica pueden gatillar este cuadro.<\/p>\n<p>El cuadro puede ser unilateral o bilateral en su presentaci\u00f3n, encontr\u00e1ndose la primera situaci\u00f3n como signolog\u00eda que generalmente atribuible al compromiso del o\u00eddo medio. Cuando la alteraci\u00f3n ocurre en forma bilateral en la m\u00e9dula cervical o el segmento de las dos primeras tor\u00e1xicas, la signolog\u00eda de Horner ser\u00e1 bilateral tambi\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Etiolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>La injuria presentes en la m\u00e9dula espinal, ya sean noxas traum\u00e1ticas craneales a T2, infartaci\u00f3n o afecci\u00f3n neopl\u00e1sica cervical craneal causan signos de paresis (debilidad motora) o plejia (par\u00e1lisis) de los miembros p\u00e9lvicos y deficiencias leves en los miembros anteriores en conjunto con s\u00edndrome de Horner ipsilateral.  La infartaci\u00f3n unilateral del fun\u00edculo lateral de la m\u00e9dula espinal producida por \u00e9mbolos fibrocartilaginosos puede inducir un Horner particularmente persistente en conjunto a un cuadro de hemiplejia.<\/p>\n<p>La avulsi\u00f3n de las ra\u00edces del plexo braquial (C6-T2) con par\u00e1lisis resultante del tren anterior, se observa luego de impactos directos con veh\u00edculos motorizados y en el caso de las aves por disparos directos a sus alas.  La aparici\u00f3n de s\u00edndrome de Horner ipsilateral indica que el da\u00f1o nervioso de las estructuras que inervan los miembros anteriores est\u00e1 ubicado a nivel espinal tor\u00e1xico craneal.<\/p>\n<p>Las lesiones de la entrada tor\u00e1xica o del mediastino anterior (ej: linfosarcoma) que involucran al tronco simp\u00e1tico cervical craneal o caudal puede generar s\u00edndrome de Horner.<\/p>\n<p>La injuria del tronco simp\u00e1tico cervical producto de una mordedura o la exposici\u00f3n quir\u00fargica de los discos intervertebrales puede generarlo ipsilateralmente, aunque a diferencia de otras causas, remite de manera espont\u00e1nea.  El adenocarcinoma tiro\u00eddeo, m\u00e1s bien por proximidad anat\u00f3mica que por otro motivo, es otra de las causas descritas en la literatura.<\/p>\n<p>La otitis media puede generar Horner, ya sea en combinaci\u00f3n con signos vestibulares perif\u00e9ricos o par\u00e1lisis focal o bien los dos simult\u00e1neamente.<\/p>\n<p>Las lesiones de cualquier naturaleza, neoplasias y\/o abscesos caudales cercanos al bulbo raqu\u00eddeo son responsables del s\u00edndrome. Tambi\u00e9n se ha descrito en la neuropat\u00eda perif\u00e9rica producida por la diabetes mellitus.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las causas descritas con mayor frecuencia en caninos y felinos, en aves de compa\u00f1\u00eda se ha descrito con mayor frecuencia la aparici\u00f3n del cuadro ante lesiones intracraneanas<\/p>\n<p>Sin embargo y para inter\u00e9s del lector del presente art\u00edculo se debe consignar que gran n\u00famero de los casos en su origen son idiop\u00e1ticos y postganglionares en su ubicaci\u00f3n (en la neurona de tercer orden) con una resoluci\u00f3n espont\u00e1nea en un promedio de 8 a 10 semanas.  En el Reino Unido, al parecer existe una incidencia relativamente alta de s\u00edndrome de Horner idiop\u00e1tico en perros de la raza Golden Retriever.<\/p>\n<p>A modo ilustrativo y para facilitar al lector la localizaci\u00f3n de la lesi\u00f3n en s\u00ed y la deficiencia del sistema nervioso que acompa\u00f1a el cuadro, se resumen de la siguiente manera en la tabla descrita a continuaci\u00f3n (Tabla 1).<\/p>\n<p>TABLA 1.  UBICACI\u00d3N Y TIPO DE LESIONES CON NEURODEFICIT ASOCIADO EN EL S\u00cdNDROME DE HORNER.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-133\" title=\"horner2\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/horner2.gif\" alt=\"horner2\" width=\"480\" height=\"447\" \/><\/p>\n<p>Fuente: DeLahunta: A Veterinary Neuroanatomy and Clinical Neurology, 2\u00aa. Ed. WB Saunders Co, Philadelphia, 1983.<\/p>\n<p>La entidad cl\u00ednica conocida como \u00abhipersensiblidad por desnervaci\u00f3n\u00bb pertenece a la musculatura lisa inervada por las v\u00edas eferentes viscerales generales y es explicativo en el mecanismo para el diagn\u00f3stico de s\u00edndrome de Horner en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica, por lo que es pertinente algunas palabras acerca de ella.<\/p>\n<p>En cuadros donde se produce una desnervaci\u00f3n, se genera una hipersensibilidad muscular a los neurotransmisores simp\u00e1ticos, haci\u00e9ndose patente esta situaci\u00f3n en el m\u00fasculo liso que es inervado por neuronas que transportan noradrenalina cuando se ve afectado el ax\u00f3n postganglionar (de tercer orden).  De este modo, el m\u00fasculo con su nervio destruido experimenta hipersensibilidad a la inyecci\u00f3n de epinefrina o noradrenalina circulante durante la excitaci\u00f3n nerviosa.<\/p>\n<p>En general, se produce una mayor hipersensibilidad en lesiones en los axones postganglionares o sus somas (por su corta proximidad al efector simp\u00e1tico) que en las injurias o da\u00f1os en neuronas preganglionares (de segundo orden) usando este efecto en el diagn\u00f3stico del s\u00edndrome.<\/p>\n<p>La aplicaci\u00f3n t\u00f3pica de 0.1 ml de epinefrina al 0.001% o de  fenilefrina t\u00f3pica al 10%, causa midriasis y retracci\u00f3n del tercer p\u00e1rpado a los 20 minutos despu\u00e9s de la aplicaci\u00f3n ante lesiones de los axones postganglionares o de sus somas y en 30 a 45 minutos en las lesiones de ubicaci\u00f3n preganglionar y tiempo superiores a los descritos si es de origen central.  Este test es \u00fatil desde el punto de vista cl\u00ednico para hacer un mapeo del sitio de la lesi\u00f3n (central, preganglionar o postganglionar).  De igual manera, debe considerarse el diagn\u00f3stico diferencial de otros cuadros que afectan al tercer p\u00e1rpado.<\/p>\n<p><strong>Signolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>La p\u00e9rdida de las v\u00edas simp\u00e1ticas causa aton\u00eda del m\u00fasculo liso que rodea al ojo, gener\u00e1ndose una retracci\u00f3n leve generando enoftalmia (aunque no en todos los casos).<\/p>\n<p>La aton\u00eda del m\u00fasculo de M\u00fcller (por afecci\u00f3n del III par craneano) genera una estenosis leve de la fisura palpebral que viene de la elevaci\u00f3n incompleta del p\u00e1rpado superior, esta es la ptosis palpebral.<\/p>\n<p>La falta de retracci\u00f3n produce causa protrusi\u00f3n del tercer p\u00e1rpado y la aton\u00eda simp\u00e1tica del m\u00fasculo dilatador pupilar genera miosis (que se acrecentar\u00e1 con la estimulaci\u00f3n lum\u00ednica de la pupila) y anisocoria (raramente vista, excepto en cuadros unilaterales).<\/p>\n<p>Estos cuatro signos son decidores de s\u00edndrome de Horner, el cual se asocia con lesiones en CUALQUIER parte de la ruta desde hipot\u00e1lamo hasta v\u00eda tectotegmento espinal a nivel medular llegando hasta el m\u00fasculo efector en el ojo (Dibujo2) (Foto 1).<\/p>\n<p>Existen otros signos de escasa presentaci\u00f3n por tener una pesquisa m\u00e1s dif\u00edcil y que generalmente se informan de manera emp\u00edrica: vasodilataci\u00f3n perif\u00e9rica que puede aumentar el calor, una piel color rosado que se ve mejor en la cara interna de la oreja y congesti\u00f3n nasal ipsilateral.  Estos signos son bastante insidiosos y no forman parte de la signolog\u00eda cl\u00e1sica pudiendo llevar a confusi\u00f3n por presentarse en parte de los casos Horner positivos.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-134\" title=\"horner3\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/horner3.jpg\" alt=\"horner3\" width=\"472\" height=\"245\" srcset=\"https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/horner3.jpg 472w, https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/horner3.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 472px) 100vw, 472px\" \/><\/p>\n<p>DIBUJO 2. RESUMEN SIGNOLOGICO DEL SINDROME DE HORNER.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-135\" title=\"horner4\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/horner4.jpg\" alt=\"horner4\" width=\"315\" height=\"232\" srcset=\"https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/horner4.jpg 315w, https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/horner4.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 315px) 100vw, 315px\" \/><\/p>\n<p>FOTO 1.  S\u00cdNDROME DE HORNER POSTGANGLIONAR EN UNA GATO DOM\u00c9STICO DE PELO CORTO.<\/p>\n<p>FUENTE: BEDFORD, P., JONES, R. 2002.<\/p>\n<p>En el caso de las aves de compa\u00f1\u00eda, el s\u00edndrome es m\u00e1s dif\u00edcil de apreciar debido a que existe un movimiento torsional relativamente peque\u00f1o del globo ocular al interior de la \u00f3rbita; adem\u00e1s la miosis no es una caracter\u00edstica consistente en aves debido a la presencia de m\u00fasculo esquel\u00e9tico en el iris aviar.  El s\u00edndrome de Horner fue descrito en un ave con ptosis palpebral unilateral y miosis leve s\u00f3lo por medio del uso diagn\u00f3stico de fenilefrina t\u00f3pica.<\/p>\n<p><strong>Diagn\u00f3stico<\/strong><\/p>\n<p>Lejos, la prioridad es establecer el sitio de origen del s\u00edndrome.  Obviamente, cumpliendo un acucioso y ordenado ex\u00e1men neurol\u00f3gico la tarea se facilita mucho.  De esta manera, el tratamiento apuntar\u00e1 a la correcci\u00f3n de la naturaleza de la injuria que est\u00e9 afectando la v\u00eda simp\u00e1tica (punto que no ser\u00e1 discutido en el presente art\u00edculo).<\/p>\n<p>Como norma, las lesiones ubicadas preganglionarmente tienen un pron\u00f3stico menos favorable que aquellas postganglionares.<\/p>\n<p>En Horner postganglionar, la terap\u00e9utica apunta a la correcci\u00f3n de la causa primaria y luego a atender los impactos secundarios en el paciente.  Con respecto a esto \u00faltimo, se puede instaurar un protocolo con fenilefrina en gotas (0.125 o 10%) seg\u00fan lo requerido para aliviar los signos.<\/p>\n<p>Si la lesi\u00f3n es preganglionar, se puede recomendar la obtenci\u00f3n de placas radiogr\u00e1ficas cervicales y tor\u00e1xicas, perfil bioqu\u00edmico y TAC de cuello, en el mejor de los casos.<\/p>\n<p>En los gatos, debido a la prevalencia de linfosarcoma, la toma de placas de t\u00f3rax son rutinarias en felinos con Horner.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>BAGLEY, R.  2000.  Craneal nerve diseases.  XI Congreso Nacional de Medicina Veterinaria, Santiago de Chile.<\/p>\n<p>BEDFORD, P., JONES, R.  1997.  Chapter 4: Normal aspect.  In: Small animal ophtalmology.  A problem-oriented approach. 2nd Ed., WB Saunders.  P\u00e1gs. 75 &#8211; 76.<\/p>\n<p>BELLAH, J.  2000.  Neoplasia of the ear in the dog and cat.  XI Congreso Nacional de Medicina Veterinaria, Santiago de Chile.<\/p>\n<p>BENNETT, R.  1995.  Section Four: Internal Medicine, Chapter 28: Neurology. In: Avian medicine.  Principles and applications. Wingers Publishing Inc, ISBN 0-9636996-0-1. P\u00e1gs. 728 &#8211; 735.<\/p>\n<p>BOSCO, E.  2004.  Disfunci\u00f3n nervios craneanos som\u00e1ticos y aut\u00f3nomos.  Neurolog\u00eda y Endocrinolog\u00eda en Peque\u00f1os Animales.  II Curso Mevepa II Regi\u00f3n, San Pedro de Atacama, Chile.<\/p>\n<p>BRAUND, K.  2001.  Neurological Syndromes.  In: Braund\u00b4s clinical neurology in small animals: Localization, diagnosis and treatment. www.ivis.org\/advances\/Vite\/braund1\/chapter_frm.asp?LA=1<\/p>\n<p>BRETAS, F.  2000.  Fundamentos de terap\u00eautica veterin\u00e1ria: Terap\u00eautica oftalmol\u00f3gica. Universidade Federal de Minas Gerais, Escola de Veterin\u00e1ria, Departamento de Cl\u00ednica y Cirurg\u00eda Veterin\u00e1ria.  P\u00e1gs. 88 &#8211; 101.<\/p>\n<p>DELAHUNTA, A.  1983.  Veterinary neuroanatomy and clinical neurology.  2a. Ed.  WB Saunders Co, Philadelphia.<\/p>\n<p>DICKINSON, P.  2005.  The neurosurgical referral: What, when, why, where, how.  2nd Animal Veterinary Neurology Symposium 2005, University of California, Davis. USA.<\/p>\n<p>SLATTER, D.  1992.  Fundamentos de oftalmolog\u00eda veterinaria. Editorial Interm\u00e9dica, Buenos Aires.  P\u00e1gs. 533-535.<\/p>\n<p>STURGES, B.  2005.  Neuro-ophtalmology: The visible nervous system.  2nd Animal Veterinary Neurology Symposium 2005, University of California, Davis. USA.<\/p>\n<p>VERNAU, K.  2005.  Management of head trauma.  2nd Animal Veterinary Neurology Symposium 2005, University of California, Davis. USA.<\/p>\n<p>WILLIAMS, D.  1995.  Section Four: Internal Medicine, Chapter 26: Ophtalmology. In: Avian medicine.  Principles and applications. Wingers Publishing Inc, ISBN 0-9636996-0-1. P\u00e1g. 689<\/p>\n<p><strong>Autor:<\/strong><\/p>\n<p>Dr. Ricardo Past\u00e9n A., M\u00e9dico Veterinario, Universidad Iberoamericana de Ciencias y Tecnolog\u00eda, Unidad de Medicina Interna y Diagn\u00f3stica, Cl\u00ednica Veterinaria \u00abDr. Ariel Cort\u00e9z\u00bb.<\/p>\n<p>Dr. Ariel Cort\u00e9z A., M\u00e9dico Veterinario, Universidad de Concepci\u00f3n, Unidad de Cirug\u00eda y Traumatolog\u00eda, Director M\u00e9dico Cl\u00ednica Veterinaria \u00abDr. Ariel Cort\u00e9z\u00bb.<\/p>\n<p>Curauma, Regi\u00f3n de Valpara\u00edso, Chile<\/p>\n<p>Fuente: Mevepa.cl<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antecedentes Generales El s\u00edndrome de Horner se presenta ante la acci\u00f3n de lesiones injuriantes de la v\u00eda simp\u00e1tica (noradren\u00e9rgica) del ojo. 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