{"id":1385,"date":"2010-01-21T21:25:13","date_gmt":"2010-01-22T02:25:13","guid":{"rendered":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/?p=1385"},"modified":"2010-01-21T21:25:13","modified_gmt":"2010-01-22T02:25:13","slug":"el-gen-del-desorden-compulsivo-canino-comparte-familia-con-gen-del-autismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/2010\/01\/21\/el-gen-del-desorden-compulsivo-canino-comparte-familia-con-gen-del-autismo\/","title":{"rendered":"El gen del desorden compulsivo canino comparte familia con gen del autismo"},"content":{"rendered":"<p>Un locus en el cromosoma 7 canino que confiere un alto riesgo de susceptibilidad al desorden compulsivo ha sido identificado a trav\u00e9s de la colaboraci\u00f3n entre el Servicio de Conducta en la Facultad de Medicina Veterinaria Cummings, el Programa en Gen\u00e9tica M\u00e9dica de la Facultad de Medicina en la Universidad de Massachusetts y el Instituto de Extensi\u00f3n en el Instituto de Tecnolog\u00eda Massachusetts. Los hallazgos est\u00e1n publicados en la edici\u00f3n de Enero 2010 de Molecular Psychiatry.<\/p>\n<p>El desorden obsesivo compulsivo est\u00e1 caracterizado por conductas que son laboriosas, repetitivas y afecta casi al 2% de humanos, mientras que el equivalente canino igualmente angustioso, desorden compulsivo canino, o CCD, parece enfocar a ciertas razas de perros, especialmente Dobermans y Bull Terriers. Por m\u00e1s de una d\u00e9cada, los expertos en conducta Drs. Dodman y Moon-Fanelli, en la Facultad de Medicina Veterinaria Tufts Cummings colectaron muestras de sangre y caracterizaron cuidadosamente a los pacientes Dobermans exhibiendo conductas compulsivas succionando el flanco y\/o mantas, as\u00ed como Dobermans saludables no afectados. En el 2001, Edward Ginns, PhD, MD, jefe del Programa en Gen\u00e9tica M\u00e9dica en la Facultad de Medicina de UMass, se uni\u00f3 al esfuerzo, permitiendo estudios gen\u00e9ticos que culminaron con el estudio de asociaci\u00f3n de extensi\u00f3n del genoma que comenz\u00f3 en el 2007 utilizando la matriz de genotipificaci\u00f3n Affymetrix en el Instituto de Extensi\u00f3n.<\/p>\n<p>El sitio del cromosoma 7 significativamente asociado mayormente con el CCD est\u00e1 localizado dentro del gen neural cadherina-2, CDH2. El CDH2 es ampliamente expresado, mediando el flujo actividad sin\u00e1ptica-calcio relacionada a la adhesi\u00f3n neuronal. Los perros que muestran conductas compulsivas m\u00faltiples tienen una frecuencia mayor del \u201criesgo\u201d asociado con la secuencia de ADN que los perros con un fenotipo menos severo (60 y 43%, respectivamente, en comparaci\u00f3n al 22% en los perros no afectados). Esta asociaci\u00f3n altamente significativa del CCD con la regi\u00f3n del gen CDH2 en el cromosoma 7 es el primer locus gen\u00e9tico identificado para cualquier desorden compulsivo animal y origina la intrigante posibilidad de que el CDH2 y otras prote\u00ednas de adhesi\u00f3n neuronal est\u00e9n involucradas en las conductas compulsivas humanas, incluyendo aquellas observadas en el desorden de autismo espectral. El gen neural cadherina-2, CDH2, es un gen candidato de la enfermedad especialmente atractivo ya que est\u00e1 involucrado mediando la adhesi\u00f3n de la intersecci\u00f3n neuronal pre-sin\u00e1ptica y post-sin\u00e1ptica, la consecuencia axonal neuronal y la orientaci\u00f3n en el sistema nervioso central durante el desarrollo cuando las cr\u00edticas redes de nervios cerebrales son establecidas.<\/p>\n<p>\u201cEl gen CDH2 es expresado en el hipocampo, una regi\u00f3n cerebral que se sospecha est\u00e1 involucrada en el OCD. Adem\u00e1s, este gen supervisa estructuras y procesos que posiblemente son instrumentos en la propagaci\u00f3n de las conductas compulsivas \u2013 por ejemplo, la formaci\u00f3n y apropiado funcionamiento de receptores de glutamato\u201d, dijo el Dr. Nicholas Dodman, profesor de ciencias cl\u00ednicas en la Facultad de Medicina Veterinaria Cummings en la Universidad Tufts y el autor que conduce el estudio. El Dr. Dodman a\u00f1adi\u00f3 que \u201ceste hallazgo es congruente con la evidencia actual de que los bloqueadores NMDA son efectivos en el tratamiento del OCD\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLa ocurrencia de conductas repetitivas y similitudes en la respuesta a los tratamientos farmacol\u00f3gicos en el CCD canino y el OCD humano sugieren que est\u00e1n involucradas rutas comunes\u201d dijo el Dr. Ginns, profesor de Patolog\u00eda Cl\u00ednica, Neurolog\u00eda, Pediatr\u00eda, Psiquiatr\u00eda y Neurociencia en la Facultad de Medicina de UMass. El Dr. Ginns est\u00e1 esperanzado en que \u201cnuestros hallazgos conducir\u00e1n a una mejor comprensi\u00f3n de la biolog\u00eda del desorden compulsivo y faciliten el desarrollo de pruebas gen\u00e9ticas, permitiendo intervenciones m\u00e1s tempranas y aun el tratamiento o prevenci\u00f3n de los des\u00f3rdenes compulsivos en caninos y humanos en riesgo\u201d. \u201cEsta gu\u00eda es tan intrigante que nosotros miramos hacia delante para trabajar con el grupo del Dr. Dodman para extender nuestros actuales hallazgos hacia otras poblaciones\u201d, a\u00f1adi\u00f3 la Dra. Marzena Galdzicka, profesora asistente de Patolog\u00eda Cl\u00ednica en la Facultad de Medicina de UMass. Las colaboraciones ya est\u00e1n en progreso con el grupo del Dr. Dennis Murphy en el Instituto Nacional de Salud Mental para determinar la extensi\u00f3n a la cual el CDH2 confiere riesgo para los des\u00f3rdenes humanos de OCD y autismo espectral.<\/p>\n<p>Via: DVM Veterinary Medicine<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un locus en el cromosoma 7 canino que confiere un alto riesgo de susceptibilidad al desorden compulsivo ha sido identificado a trav\u00e9s de la colaboraci\u00f3n\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,1],"tags":[],"class_list":["post-1385","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1385","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1385"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1385\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1385"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1385"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}