{"id":14050,"date":"2014-12-22T11:33:19","date_gmt":"2014-12-22T16:33:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.vetpraxis.net\/?p=14050"},"modified":"2014-12-22T11:33:19","modified_gmt":"2014-12-22T16:33:19","slug":"urgencias-ambientales-ii-hipotermia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/2014\/12\/22\/urgencias-ambientales-ii-hipotermia\/","title":{"rendered":"Urgencias Ambientales II: Hipotermia"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/sergiserrano\/\"><strong>Por: Sergi Serrano, LV DVM DACVECC<\/strong><\/a><\/p>\n<p>Los animales homeot\u00e9rmicos necesitan mantener su temperatura central dentro de un rango determinado para permitir que todos los sistemas y reacciones en el organismo funcionen de forma correcta y prevenir da\u00f1os importantes o incluso la muerte. Hay muchos mecanismos entrelazados, regulados por el centro termorregulador en el hipot\u00e1lamo, que aseguran el mantenimiento de una temperatura constante frente a condiciones ambientales e internas cambiantes. Cuando esos mecanismos compensatorios se ven superados, la temperatura corporal alcanza valores superiores o inferiores a los l\u00edmites marcados, y se producen varios efectos perjudiciales.<\/p>\n<p>En un art\u00edculo anterior, tratamos la patofisiolog\u00eda y el manejo del golpe de calor, y en esta segunda parte de la serie vamos a centrarnos en la hipotermia.<\/p>\n<p><strong>Tambi\u00e9n Puede Leer:<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/2014\/12\/12\/urgencias-ambientales-i-golpe-de-calor\/\">Urgencias Ambientales (I): Golpe de Calor<\/a><\/p>\n<p><strong>Hipotermia<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_14052\" aria-describedby=\"caption-attachment-14052\" style=\"width: 540px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-14052\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/Foto-1-cocktailnieve-1024x768.jpg\" alt=\"La hipotermia primaria es aquella causada por exposici\u00f3n a un fr\u00edo ambiental excesivo en el que el cuerpo no es capaz de mantener la temperatura. \" width=\"540\" height=\"405\" srcset=\"https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/Foto-1-cocktailnieve.jpg 1024w, https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/Foto-1-cocktailnieve.jpg 300w, https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/Foto-1-cocktailnieve.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 540px) 100vw, 540px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-14052\" class=\"wp-caption-text\">La hipotermia primaria es aquella causada por exposici\u00f3n a un fr\u00edo ambiental excesivo en el que el cuerpo no es capaz de mantener la temperatura.<\/figcaption><\/figure>\n<p>La hipotermia es una temperatura corporal subnormal en animal homeotermo. Puede ser primaria (en un animal con producci\u00f3n de calor normal, resultante de condiciones ambientales extremadamente fr\u00edas), o secundaria (en la que los mecanismos de producci\u00f3n de calor no funcionan correctamente, y puede existir incluso en condiciones ambientales templadas).<\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica cl\u00ednica, como veterinarios tenemos que tratar muchos m\u00e1s pacientes con hipotermia secundaria que primaria. En interesante destacar que los efectos adversos se ven a temperaturas mucho m\u00e1s elevadas en pacientes que sufren de hipotermia secundaria que en los que sufren de hipotermia primaria. De hecho, pacientes que sufren hipotermia primaria con una temperatura de 32\u00baC pueden mostrar signos cl\u00ednicos leves como temblor, pilo erecci\u00f3n y b\u00fasqueda de calor, mientras que pacientes con hipotermia secundaria y temperaturas por debajo de 36.7\u00baC pueden mostrar depresi\u00f3n mental e hipotensi\u00f3n.<\/p>\n<p>Por tanto, y dada la mayor incidencia y sus efectos m\u00e1s severos, en esta presentaci\u00f3n trataremos fundamentalmente de la hipotermia secundaria. No obstante, la mayor\u00eda de recomendaciones y procedimientos para el recalentamiento pueden usarse igualmente para casos de hipotermia primaria. La hipotermia primaria se ha clasificado como leve (32-37\u00baC), moderada (28-32\u00baC), severa (20-28\u00baC) y profunda o cr\u00edtica (&gt;20\u00baC). Por su parte, la hipotermia secundaria se ha clasificado como leve (&gt;36.7\u00baC), moderada (35.5-36.7\u00baC), severa (33-35.5\u00baC) y profunda o cr\u00edtica (&lt;33\u00baC). En condiciones de hipotermia primaria, la as\u00edstole raramente se produce con temperaturas superiores a 20\u00baC.<\/p>\n<p>Mientras la producci\u00f3n de calor es el resultado del metabolismo celular y se regula en \u00faltima instancia por el hipot\u00e1lamo, hay cuatro mecanismos de disipaci\u00f3n o p\u00e9rdida de calor: conducci\u00f3n, convecci\u00f3n, radiaci\u00f3n y evaporaci\u00f3n. La hipotermia es el resultado de un aumento de la p\u00e9rdida de calor, una reducci\u00f3n en la producci\u00f3n de calor, o una combinaci\u00f3n de ambas. Mientras en la hipotermia primaria el cuerpo no pueden mantener la temperatura marcada por el hipot\u00e1lamo, en hipotermia secundaria leve o moderada a menudo hay una causa end\u00f3gena, en la que el termostato se regula a una temperatura inferior para reducir los requerimientos energ\u00e9ticos de sistemas corporales vitales (como el cerebro y el coraz\u00f3n). No obstante, esta no es la \u00fanica causa de hipotermia secundaria, e incluso cuando es \u201cintencional\u201d, la hipotermia secundaria puede ocasionar da\u00f1os que superan con creces los potenciales beneficios. Tambi\u00e9n es habitual que la hipotermia secundaria sea iatrog\u00e9nica, como la asociada con procedimientos bajo anestesia.<\/p>\n<p>Independientemente de la causa original, la termorregulaci\u00f3n en s\u00ed misma se dificulta cuando la temperatura corporal baja por debajo de 34\u00baC, y se produce una espiral de acontecimientos (se interrumpe el temblor, vasodilataci\u00f3n perif\u00e9rica, reducci\u00f3n del ritmo metab\u00f3lico, depresi\u00f3n del SNC que lleva a reducci\u00f3n en la respuesta del hipot\u00e1lamo) que lleva a m\u00e1s p\u00e9rdida de calor y a un empeoramiento de la hipotermia. Por debajo de 31\u00baC, la termorregulaci\u00f3n se detiene por completo, y sin una intervenci\u00f3n r\u00e1pida, la muerte es inevitable, especialmente en casos de hipotermia secundaria.<\/p>\n<p>Desde un punto metab\u00f3lico y \u00e1cido-base, la hiperglucemia es com\u00fan en los estados iniciales, y frecuentemente evoluciona a hipoglucemia con la ca\u00edda progresiva de la temperatura. La hipokalemia inicial debida a las p\u00e9rdidas urinarias iniciales lleva a hiperkalemia en los estados posteriores, y puede ocasionar arritmias card\u00edacas. Es frecuente la coexistencia de acidosis respiratoria (secundaria a la depresi\u00f3n respiratoria y del SNC) y acidosis metab\u00f3lica (acidosis l\u00e1ctica secundaria a hipoperfusi\u00f3n).<\/p>\n<p>Evaluar la hemostasis es dif\u00edcil ya que todas las pruebas se llevan a cabo a tempertura corporal, y por tanto no reflejan lo que sucede en un paciente hipot\u00e9rmico. Se dispone de evidencia de que hay trombocitopat\u00eda incluso con hipotermia moderada, pero no parece ser de importancia cl\u00ednica.<\/p>\n<p>Tras una respuesta inicial consistente en incremento del gasto card\u00edaco y vasoconstricci\u00f3n perif\u00e9rica, si la temperatura sigue bajando hay una reducci\u00f3n en la respuesta contr\u00e1ctil del coraz\u00f3n y la respuesta arteriolar, que eventualmente resultar\u00e1 en hipoperfusi\u00f3n e incremento de la p\u00e9rdida de calor debido a vasodilataci\u00f3n perif\u00e9rica. Se han descrito diversas arritmias, incluyendo fibrilaci\u00f3n auricular, fibrilaci\u00f3n ventricular y as\u00edstole. En gatos, la fibrilaci\u00f3n es mucho menos com\u00fan que en perros, y la bradicardia tiene a evolucionar directamente en as\u00edstole, probablemente debido al menor tama\u00f1o del coraz\u00f3n.<\/p>\n<figure id=\"attachment_14053\" aria-describedby=\"caption-attachment-14053\" style=\"width: 540px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-14053\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/Foto-2-Onda-J-osborne.jpg\" alt=\"La onda J o de Osborne es una peque\u00f1a onda que sigue al complejo QRS, a menudo dif\u00edcil de detectar en las derivaciones habituales (I, II y III) y principalmente visible en las derivaciones precordiales, y se ve exclusivamente en hipotermia. \" width=\"540\" height=\"317\" srcset=\"https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/Foto-2-Onda-J-osborne.jpg 667w, https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/Foto-2-Onda-J-osborne.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 540px) 100vw, 540px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-14053\" class=\"wp-caption-text\">La onda J o de Osborne es una peque\u00f1a onda que sigue al complejo QRS, a menudo dif\u00edcil de detectar en las derivaciones habituales (I, II y III) y principalmente visible en las derivaciones precordiales, y se ve exclusivamente en hipotermia.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Los cambios respiratorio no vienen s\u00f3lo de la hipoventilaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n del edema pulmonar concurrente y la neumon\u00eda, que ocurren com\u00fanmente y en ocasiones evolucionan a ARDS.<\/p>\n<p>A pesar de que hay evidencia consistente sugiriendo que la hipotermia leve es neuroprotectiva y beneficiosa frente a problemas neurol\u00f3gicos severos (como trauma craneal o embolia), hay que ser precavido cuando se examinan los datos. La mayor\u00eda provienen de estudios experimentales muy bien controlados, o de estudios cl\u00ednicos en los que s\u00f3lo se permiti\u00f3 hipotermia leve.<\/p>\n<p>La funci\u00f3n inmune tambi\u00e9n est\u00e1 reducida en hipotermia, y hay un riesgo incrementado de infecci\u00f3n. Debido a la perfusi\u00f3n anormal y a sus efectos en la distribuci\u00f3n de los f\u00e1rmacos, no deber\u00eda iniciarse una antibioterapia de amplio espectro hasta que la temperatura se haya normalizado o se hagan evidentes signos de infecci\u00f3n. Siempre que sea posible, se deber\u00edan tomar muestras para cultivo y antibiograma de cualquier herida, lavados traqueales, o cualquier posible foco de infecci\u00f3n.<\/p>\n<figure id=\"attachment_14054\" aria-describedby=\"caption-attachment-14054\" style=\"width: 432px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-14054\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/Foto-3-Enfriando-perro-en-uci.jpg\" alt=\"El calentamiento debe llevarse a cabo despacio y con una monitorizaci\u00f3n constante para limitar  (que no evitar) las complicaciones)  \" width=\"432\" height=\"311\" srcset=\"https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/Foto-3-Enfriando-perro-en-uci.jpg 432w, https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/Foto-3-Enfriando-perro-en-uci.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 432px) 100vw, 432px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-14054\" class=\"wp-caption-text\">El calentamiento debe llevarse a cabo despacio y con una monitorizaci\u00f3n constante para limitar (que no evitar) las complicaciones)<\/figcaption><\/figure>\n<p>El objetivo principal del tratamiento es calentar al paciente hasta el rango cl\u00ednico normal (o al menos hasta hipotermia leve con ausencia de anormalidades cl\u00ednicas o laboratoriales) lo antes posible. No obstante, dados los cambios en el estado cardiovascular y los fluidos corporales asociados con hipotermia, asegurar una resucitaci\u00f3n de fluidos adecuada es imprescindible antes y durante los esfuerzos de recalentamiento. Hay que monitorizar muy de cerca, ya que la fluidoterapia agresiva aumenta el riesgo de complicaciones como edema pulmonar. Los cristaloides suelen ser el fluid de elecci\u00f3n, idealmente de reemplazo, suplementados con potasio y glucosa si est\u00e1 indicado. Los antiarr\u00edtmicos y catecolaminas no deben usarse en hipotermia moderada a severa, ya que la repuesta a todos ellos, en caso de producirse, es err\u00e1tica e impredecible. Adem\u00e1s, la mayor\u00eda de anormalidades se corrigen al aumentar la temperatura, siempre y cuando la volemia se mantenga y se corrijan las principales alteraciones electrol\u00edticas y \u00e1cido-base.<\/p>\n<p>Hay diferentes m\u00e9todos para calentar a un paciente, que pueden elegirse en funci\u00f3n de la severidad de la hipotermia y signos cl\u00ednicos, el coste y las preferencias del veterinario. Independientemente del m\u00e9todo usado, la temperatura deber\u00eda incrementarse al menos 1-2\u00baC por hora, y el calentamiento activo deber\u00eda deternerse cuando la temperatura corporal alcanza los 38\u00baC para evitar pirexia de rebote.<\/p>\n<p>M\u00e9todos de superficie pasivos: cubiertas externas (mantas, cubiertas, envoltorios de pl\u00e1stico con burbujas), previenen m\u00e1s p\u00e9rdidas de calor pero no calientan activamente. Dependen de la capacidad del animal para generar calor (como al recuperarse de anestesia), y est\u00e1n indicadas en hipotermia leve con estado de perfusi\u00f3n adecuado.<\/p>\n<p>Calentamiento de superficie activo: mantas t\u00e9rmicas, botellas de l\u00edquido caliente, aire caliente, l\u00e1mparas de infrarrojos. Aplican calor a la superficie, y pueden por tanto ser usado para hipotermia moderada a severa, requiriendo soporte de volumen con fluidos durante el recalentamiento. Hay que monitorizar para evitar quemaduras t\u00e9rmicas o mayor p\u00e9rdida de calor debido a vasodilataci\u00f3n perif\u00e9rica.<\/p>\n<p>Calentamiento activo interno: m\u00e1s r\u00e1pido y efectivo, pero tambi\u00e9n m\u00e1s invasivo y t\u00e9cnicamente complicado. Aire caliente inhalado (que deber\u00eda estar humidificado), lavado peritoneal o pleural, lavados calientes de vejiga, enemas calientes y fluidos intravenosos calientes. Estos m\u00e9todos proporcionan calor central, con lo que se pretende calentar m\u00e1s r\u00e1pidamente el interior del cuerpo. Se reservan para casos severos o cr\u00edticos, y aunque no producen dilataci\u00f3n de las arteriolas perif\u00e9ricas, los cambios locales en el tono vascular pueden resultar en alteraciones circulatorias. De todos estos m\u00e9todos, los fluidos intravenosos calientes (a temperaturas de hasta 42-43\u00baC) son los menos efectivos.<\/p>\n<p>Durante el calentamiento y el periodo inmediatamente posterior, pueden presentarse varias complicaciones, y su identificaci\u00f3n y tratamiento tempranos maximizan la posibilidad de recuperaci\u00f3n. Entre estas complicaciones, las m\u00e1s frecuentes son edema cerebral, neumon\u00eda, edema pulmonar, pancreatitis, \u201cshock intestinal\u201d (diarrea hemorr\u00e1gica severa), hipotensi\u00f3n y reca\u00edda de la temperatura (aunque las dos \u00faltimas parecen ser poco importantes desde el punto de vista cl\u00ednico, al menos en humanos). Otras complicaciones m\u00e1s dif\u00edciles de tratar incluyen lesi\u00f3n por reperfusi\u00f3n y ARDS.<\/p>\n<p>Hay pocos datos referentes al pron\u00f3stico en hipotermia primaria en perros y gatos, pero en humanos con tratamiento adecuado muchos se recuperan y con una funci\u00f3n neurol\u00f3gica normal. En casos de hipotermia secundaria, el pron\u00f3stico est\u00e1 en gran medida relacionado a la causa subyacente, as\u00ed como a tanto la duraci\u00f3n como la severidad de la hipotermia. Ning\u00fan estudio ha podido demostrar un ritmo ideal o m\u00ednimo de recalentamiento, y aunque en general se considera que un ritmo de 1-2\u00baC\/h es efectivo y seguro, ritmos considerablemente m\u00e1s r\u00e1pidos se han utilizado y son f\u00e1ciles de seguir cuando se utilizan m\u00e9todos de calentamiento interno activos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Sergi Serrano, LV DVM DACVECC Los animales homeot\u00e9rmicos necesitan mantener su temperatura central dentro de un rango determinado para permitir que todos los sistemas\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":14052,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,3,1,270],"tags":[],"class_list":["post-14050","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-articulos","category-sin-categoria","category-urgencias-articulos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14050","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14050"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14050\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14052"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14050"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14050"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14050"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}