{"id":14210,"date":"2015-01-16T12:07:53","date_gmt":"2015-01-16T17:07:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.vetpraxis.net\/?p=14210"},"modified":"2015-01-16T12:07:53","modified_gmt":"2015-01-16T17:07:53","slug":"enfermedades-valvulares-adquiridas-i-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/2015\/01\/16\/enfermedades-valvulares-adquiridas-i-parte\/","title":{"rendered":"Enfermedades Valvulares Adquiridas &#8211; I Parte"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-14221\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/dog-200942_1280-1024x576.jpg\" alt=\"dog-200942_1280\" width=\"960\" height=\"540\" srcset=\"https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/dog-200942_1280.jpg 1024w, https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/dog-200942_1280.jpg 300w, https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/dog-200942_1280.jpg 768w, https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/dog-200942_1280.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/p>\n<h3>Endocardiosis valvular cr\u00f3nica<\/h3>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La endocardiosis valvular aur\u00edculoventricular cr\u00f3nica (EVC) es una de las causas m\u00e1s frecuentes de insuficiencia cardiaca congestiva (ICC) en peque\u00f1os animales, fundamentalmente en el perro. Este proceso posee multitud de sin\u00f3nimos empleados indistintamente en la literatura: insuficiencia valvular mitral cr\u00f3nica, fibrosis valvular cr\u00f3nica, endocardiosis mitral senil, etc. Otro t\u00e9rmino sin\u00f3nimo de EVC y que describe las alteraciones histol\u00f3gicas de car\u00e1cter degenerativo que aparecen en estas v\u00e1lvulas es el de degeneraci\u00f3n mixomatosa.<\/p>\n<p>La degeneraci\u00f3n de cualquiera de las v\u00e1lvulas aur\u00edculo-ventriculares (AV) conduce a una incompetencia de las mismas para evitar el reflujo sangu\u00edneo desde los ventr\u00edculos hacia las aur\u00edculas (insuficiencia valvular), apareciendo lo que se denomina regurgitaci\u00f3n AV.<\/p>\n<p>La regurgitaci\u00f3n AV puede aparecer como consecuencia de numerosos procesos patol\u00f3gicos. Una alteraci\u00f3n en cualquiera de los componentes del aparato valvular puede originar dicha regurgitaci\u00f3n, como por ejemplo:<\/p>\n<ul>\n<li>Dilataci\u00f3n en el anillo valvular debido a una dilataci\u00f3n ventricular, que impide que los bordes valvulares contacten adecuadamente. Esta situaci\u00f3n aparece en los casos de cardiomiopat\u00eda dilatada idiop\u00e1tica canina, y en EVC avanzadas con gran dilataci\u00f3n ventricular secundaria.<\/li>\n<li>Alteraciones en las valvas de las propias v\u00e1lvulas AV (EVC, endocarditis bacterianas).<\/li>\n<li>Alteraciones en las cuerdas tendinosas, como adelgazamiento, distensi\u00f3n o incluso rotura de las mismas. Esta situaci\u00f3n puede darse de forma secundaria en la EVC o primariamente por degeneraci\u00f3n directa de las propias cuerdas tendinosas (por ejemplo, en casos de cardiomiopat\u00eda dilatada idiop\u00e1tica canina).<\/li>\n<li>Anomal\u00edas en los m\u00fasculos papilares, que generalmente est\u00e1n originadas por una anormal orientaci\u00f3n de los mismos secundariamente a patolog\u00edas mioc\u00e1rdicas (cardiomiopat\u00eda hipertr\u00f3fica)<\/li>\n<\/ul>\n<p>No obstante, la causa m\u00e1s frecuente de regurgitaci\u00f3n mitral es la EVC.<\/p>\n<p>En medicina humana, este proceso se denomina prolapso de la v\u00e1lvula mitral, debido al cambio anat\u00f3mico que se produce en dicha v\u00e1lvula como secuela de la lesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Se ha estimado que m\u00e1s del 75 % de los perros con signos de ICC, la padecen debido a una etiolog\u00eda primaria que es la EVC.<\/p>\n<p>Esta patolog\u00eda est\u00e1 menos estudiada en el caso de los gatos. En esta especie, la regurgitaci\u00f3n valvular suele aparecer habitualmente de forma secundaria a alg\u00fan tipo de cardiomiopat\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Anatom\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Las v\u00e1lvulas AV son las estructuras derivadas del endocardio que separan ambas aur\u00edculas de los ventr\u00edculos. Ambas son v\u00e1lvulas de direcci\u00f3n \u00fanica, ya que solo permiten el flujo sangu\u00edneo desde las aur\u00edculas a los ventr\u00edculos durante la di\u00e1stole ventricular, impidiendo el reflujo de sangre desde los ventr\u00edculos hacia las aur\u00edculas durante la s\u00edstole ventricular. El aparato de las v\u00e1lvulas AV est\u00e1 compuesto por valvas, el anillo valvular que las rodea, las cuerdas tendinosas y los m\u00fasculos papilares, izquierdos en el caso del aparato valvular mitral y derechos en el tric\u00faspide.<\/p>\n<p>La v\u00e1lvula mitral del perro est\u00e1 compuesta por una valva septal o a\u00f3rtica en localizaci\u00f3n anterior y otra de menor tama\u00f1o llamada la valva parietal de localizaci\u00f3n posterior 7. El extremo y la parte media de las c\u00faspides de las valvas de la v\u00e1lvula mitral se anclan en los dos m\u00fasculos papilares principales mediante la primera y la segunda cuerda tendinosa.<\/p>\n<p>La v\u00e1lvula tric\u00faspide posee solo dos valvas en el perro y en el gato: la valva septal de localizaci\u00f3n dorsal y la valva parietal. Al igual que en el aparato de la v\u00e1lvula mitral, las valvas de la v\u00e1lvula tric\u00faspide se fijan a los m\u00fasculos papilares mediante las cuerdas tendinosas, para evitar el prolapso de dichas valvas hacia la aur\u00edcula derecha.<\/p>\n<p><strong>Patolog\u00eda de la EVC<\/strong><\/p>\n<p>Existen varios estados histol\u00f3gicos en funci\u00f3n de la gravedad de los cambios que aparecen:<\/p>\n<p><strong>Lesi\u00f3n de tipo I:<\/strong> aparecen peque\u00f1as zonas opacas o n\u00f3dulos en el \u00e1rea valvular, en la regi\u00f3n opuesta a la zona de inserci\u00f3n de las cuerdas tendinosas.<\/p>\n<p><strong>Lesi\u00f3n de tipo II:<\/strong> los n\u00f3dulos se hacen de mayor tama\u00f1o y aparecen en mayor n\u00famero, empezando a agregarse.<\/p>\n<p><strong>Lesi\u00f3n de tipo III:<\/strong> Aparecen grandes n\u00f3dulos o placas, que resultan de la agrupaci\u00f3n de varios n\u00f3dulos. Las cuerdas tendinosas se van adelgazando seg\u00fan se acercan a la valva correspondiente. En este estado, se hacen considerablemente m\u00e1s delgadas y menos flexibles. La porci\u00f3n basal de las valvas no se afecta por este proceso degenerativo, y las \u00e1reas de calcificaci\u00f3n y zonas hemorr\u00e1gicas pueden observarse en el interior del estroma valvular. Los perros con sintomatolog\u00eda de ICC, generalmente presentan este \u00faltimo estado histol\u00f3gico.<\/p>\n<p><strong>Lesi\u00f3n de tipo IV:<\/strong> Las c\u00faspides de las valvas aparecen contra\u00eddas y distorsionadas, apareciendo los bordes de las mismas engrosados. Los bordes libres de las valvas pueden estar enrollados dorsalmente, las cuerdas tendinosas son muy delgadas y con frecuencia est\u00e1n distendidas o incluso rotas.<\/p>\n<p>Es importante resaltar que estos cambios patol\u00f3gicos no aparecen solo en la v\u00e1lvula mitral. Se ha descrito la incidencia de la degeneraci\u00f3n valvular respecto a las distintas v\u00e1lvulas, del siguiente modo:<\/p>\n<ul>\n<li>Degeneraci\u00f3n mitral aislada (62%)<\/li>\n<li>Degeneraci\u00f3n mitral y tric\u00faspide (8.5%)<\/li>\n<li>Degeneraci\u00f3n mitral y a\u00f3rtica (2.5%)<\/li>\n<li>Degeneraci\u00f3n tric\u00faspide aislada (1.3 %) y<\/li>\n<li>Degeneraci\u00f3n a\u00f3rtica aislada (1.3%).<\/li>\n<\/ul>\n<p>La mayor\u00eda de los autores han obtenido resultados similares.<\/p>\n<p>La prevalencia de este proceso se incrementa con la edad de los pacientes.<\/p>\n<p>Los cambios ultraestructurales a nivel bioqu\u00edmico que aparecen en la estructura de las v\u00e1lvulas incluyen una alteraci\u00f3n en la disposici\u00f3n de las fibras de col\u00e1geno, las cuales pierden su disposici\u00f3n reticular, adem\u00e1s aumenta la sustancia hialina, desorganiz\u00e1ndose, pudiendo incluso llegar a desaparecer estas fibras de col\u00e1geno.<\/p>\n<p>Los mucopolisac\u00e1ridos se acumulan en la capa fibrosa, desplazando los fragmentos del col\u00e1geno disgregado hacia la regi\u00f3n central de la v\u00e1lvula distr\u00f3fica. La capa esponjosa acaba aumentando en grosor como resultado del edema y de la acumulaci\u00f3n de mucopolisac\u00e1ridos, \u00e1cido hialur\u00f3nico y condroit\u00edn sulfato.<\/p>\n<p><strong>Etiolog\u00eda de la EVC<\/strong><\/p>\n<p>La etiolog\u00eda de este proceso es desconocida. Algunos autores argumentan que la alteraci\u00f3n que aparece en las fibras de col\u00e1geno es la clave del proceso patol\u00f3gico responsable de la degeneraci\u00f3n mixomatosa, y es el t\u00e9rmino de \u201cdiscolagenosis\u201d el que se utiliza para definir tambi\u00e9n este proceso. Se han descrito tambi\u00e9n influencias gen\u00e9ticas 4 en el proceso de degeneraci\u00f3n del col\u00e1geno. Esta teor\u00eda se apoya en la observaci\u00f3n de perros de razas condrodistr\u00f3ficas, predispuestas a la EVC. Estas mismas razas tambi\u00e9n est\u00e1n predispuestas a otras alteraciones relacionadas con el tejido conjuntivo como la enfermedad del disco intervertebral, la rotura del ligamento cruzado anterior, el colapso de la mucosa dorsal de la traquea y la enfermedad periodontal.<\/p>\n<p>En humanos se han encontrado numerosas mutaciones en los genes de distintos tipos de col\u00e1geno y estas mismas alteraciones podr\u00edan estar implicadas en la EVC en la especie canina y felina. Otras posibles causas son alteraciones en las enzimas encargadas de la degradaci\u00f3n del col\u00e1geno.<\/p>\n<p>Otras causas que se han propuesto son: estr\u00e9s, hipertensi\u00f3n, hipoxia, infecciones virales o bacterianas y una gran variedad de alteraciones endocrinas. No existen evidencias claras que relacionen la EVC y las infecciones bacterianas o procesos inmunomediados. Algunos autores s\u00ed han encontrado relaci\u00f3n entre el hiperadrenocorticismo y la EVC, porque algunos estudios experimentales han sido capaces de reproducir lesiones valvulares similares a las que aparecen en la EVC espont\u00e1nea, en pacientes sometidos a estr\u00e9s.<\/p>\n<p>Los cambios histol\u00f3gicos y los mecanismos patog\u00e9nicos de la EVC en los gatos no han sido estudiados hasta ahora.<\/p>\n<p>EPIDEMIOLOGIA<\/p>\n<p>La EVC afecta en mayor proporci\u00f3n a perros de razas enanas o peque\u00f1as (Caniche, Schnauzer miniatura, Cocker spaniel, Chihuahua, Fox terrier, Pomerania, Teckel, Boston terrier, Lhasa Apso, Shih Tzu y en perros mestizos). Tambi\u00e9n puede aparecer en perros de razas grandes y gigantes. Los perros de la raza Cavalier King Charles presentan una especial predisposici\u00f3n a este proceso, apareciendo incluso a edades tempranas, llegando a tener una tasa de EVC del 10 % en pacientes de menos de 1 a\u00f1o de edad, de 56% en perros menores de 5 a\u00f1os y llegando al 100 % para los de edades iguales o superiores a 10 a\u00f1os.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n entre machos y hembras afectados por EVC es de 1.5:1.<\/p>\n<p>El proceso tiende a presentarse en perros de edad avanzada. En un estudio epidemiol\u00f3gico se encontr\u00f3 una incidencia del 10 % en pacientes con edades comprendidas entre 5 y 8 a\u00f1os, del 25 % entre los 9 y los 12 a\u00f1os de edad y del 35 % para perros mayores de 13 a\u00f1os. La EVC es poco frecuente en pacientes menores de 5 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Distintos estudios determinaron que la EVC representaba el 75 % de los problemas cardiacos en el perro.<\/p>\n<p><strong>Historia y Signos Cl\u00ednicos<\/strong><\/p>\n<p>La mayor\u00eda del cuadro cl\u00ednico asociado a la regurgitaci\u00f3n mitral que produce la EVC se derivan de la congesti\u00f3n pulmonar. Por lo tanto, los pacientes se presentan habitualmente con distinto grado de distr\u00e9s respiratorio.<\/p>\n<p>La tos es un signo muy frecuente, aunque no espec\u00edfico del desarrollo de ICC en los perros, ya que tambi\u00e9n puede aparecer en otros procesos, tales como patolog\u00edas respiratorias cr\u00f3nicas (bronquitis cr\u00f3nica, fibrosis pulmonar, colapso traqueal). Cuando la tos es secundaria a una cardiopat\u00eda, la frecuencia respiratoria generalmente se encuentra elevada (taquipnea) y aparece un refuerzo respiratorio. Sin embargo, la tos en ausencia de disnea aparece en casos avanzados de EVC canina, debido a la compresi\u00f3n del bronquio principal izquierdo por la aur\u00edcula izquierda dilatada. Algunos perros con ICC presentan optopnea, llegando incluso a no poder dormir, ya que reh\u00fasan tumbarse. Suele aparecer tambi\u00e9n disnea parox\u00edstica nocturna.<\/p>\n<p>En pacientes con EVC tric\u00faspide puede aparecer una ICC derecha, con la consiguiente hipertensi\u00f3n pulmonar. El desarrollo de ascitis generalmente se acompa\u00f1a de signos de bajo gasto cardiaco.<\/p>\n<p>La debilidad muscular y la intolerancia al ejercicio f\u00edsico son m\u00e1s evidentes cuando el gasto cardiaco es bajo. Estos s\u00edntomas pueden aparecer cuando existe una regurgitaci\u00f3n valvular severa, hipertensi\u00f3n pulmonar o un descenso en la contractilidad mioc\u00e1rdica.<\/p>\n<p>Los s\u00edncopes aparecen en el curso de la EVC cuando el gasto cardiaco desciende de forma brusca. Sin embargo, estos episodios son infrecuentes y generalmente se asocian a arritmias cardiacas graves o a episodios parox\u00edsticos de tos m\u00e1s que a la propia EVC.<\/p>\n<p>Existe un esquema para categorizar el estado de la ICC en los perros, basado en los signos cl\u00ednicos (en el reposo y con el ejercicio) y anat\u00f3micos detectados en la distintas pruebas complementarias, desarrollado por el International Small Animal Cardiac Health Council (ISACHC) (Tabla 1). Otra clasificaci\u00f3n New York Heart Association (NYHA) (Tabla 2) utilizada con anterioridad, y considerada la m\u00e1s cl\u00e1sica, puede ofrecer m\u00e1s confusi\u00f3n en medicina veterinaria pues se desarroll\u00f3 para pacientes humanos.<\/p>\n<p><strong>TABLA 1: CLASIFICACI\u00d3N ISACHC (<em>International Small Animal Cardiac Health Council<\/em>)<\/strong><br \/>\n<strong>S\u00edntomas y tratamiento en cada una de las tres fases de la enfermedad cardiaca<\/strong><\/p>\n<table border=\"0\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>Clase<\/strong><\/td>\n<td><strong>S\u00edntoma<\/strong><\/td>\n<td><strong>S\u00edgnos Radiol\u00f3gicos<\/strong><\/td>\n<td><strong>ECG<\/strong><\/td>\n<td><strong>Tratamiento<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>1.Paciente asintom\u00e1tico<\/td>\n<td>La enfermedad cardiaca es detectable por s\u00edntomas como un soplo, sin embargo, el paciente aparentemente est\u00e1 sano y no presenta s\u00edntomas de IC<\/td>\n<td>Puede apreciarse un aumento moderado del tama\u00f1o de las c\u00e1maras cardiacas, como por ejemplo dilataci\u00f3n de la aur\u00edcula izquierda.<\/td>\n<td>Normal<\/td>\n<td>No procede ning\u00fan tratamiento cardiol\u00f3gico con los datos disponibles.Educaci\u00f3n del cliente.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>2. IC moderada<\/td>\n<td>Los s\u00edntomas de IC son evidentes cuando el paciente est\u00e1 en reposo o al realizar un ejercicio f\u00edsico moderado, con lo que la calidad de vida est\u00e1 comprometida.Entre los s\u00edntomas se pueden incluir:- Intolerancia al ejercicio- Tos<\/p>\n<p>&#8211; Taquipnea<\/p>\n<p>&#8211; Disnea moderada<\/p>\n<p>&#8211; Ascitis moderada<\/td>\n<td>Aumento del tama\u00f1o ventricular.Aumento del tama\u00f1o auricular.Congesti\u00f3n pulmonar.Edema pulmonar ocasional.<\/td>\n<td>Aumento del tama\u00f1o ventricular.Aumento del tama\u00f1o auricular.Arritmias cardiacas.<\/td>\n<td>Educaci\u00f3n del cliente.iECA, otros vasodilatadores, diur\u00e9ticos.Dieta con bajo contenido de sodio.Restricci\u00f3n del ejercicio o de la actividad f\u00edsica.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>3. IC avanzada<\/td>\n<td>Los s\u00edntomas de ICC resultan obvios. Entre estos se incluyen:- Dificultad respiratoria.- Ascitis marcada.- Fuerte intolerancia al ejercicio.<\/p>\n<p>&#8211; Hipoperfusi\u00f3n en reposo o shock cardiog\u00e9nico.<\/p>\n<p>&#8211; El paciente puede estar moribundo.<\/td>\n<td>Severo aumento del tama\u00f1o ventricular.Aumento del tama\u00f1o auricular de moderado a severo.Edema de pulm\u00f3n.Derrame pleural.<\/p>\n<p>Hepato\/esplenomegalia.<\/td>\n<td>Igual que en la clase 2, pero con arritmias m\u00e1s severas<\/td>\n<td>Educaci\u00f3n del cliente.iECA, vasodilatadores, dosis altas de diur\u00e9ticos.Reposo estricto mientras el paciente est\u00e9 descompensado.Digoxina.<\/p>\n<p>Oxigenoterapia.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"5\">Abreviaturas:IC: insuficiencia cardiacaICC: insuficiencia cardiaca congestivaIECA: vasodilatadores inhibidores de la enzima de conversi\u00f3n de angiotensina<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><strong>TABLA 2: Clasificaci\u00f3n NYHA (<em>New York Heart Association<\/em>)<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Clase I: pacientes asintom\u00e1ticos. Sin limitaci\u00f3n para realizar ejercicio.<\/li>\n<li>Clase II: pacientes con ligera-moderada intolerancia al ejercicio.<\/li>\n<li>Clase III: pacientes con marcada intolerancia al ejercicio.<\/li>\n<li>Clase IV: Pacientes que no toleran ning\u00fan ejercicio f\u00edsico. Incluso presentan fatiga en reposo.<\/li>\n<\/ul>\n[line  sc_id=\u00bbsc1&#8243;]\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Endocardiosis valvular cr\u00f3nica Introducci\u00f3n La endocardiosis valvular aur\u00edculoventricular cr\u00f3nica (EVC) es una de las causas m\u00e1s frecuentes de insuficiencia cardiaca congestiva (ICC) en peque\u00f1os animales,\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":14221,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,1],"tags":[],"class_list":["post-14210","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14210","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14210"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14210\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14221"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14210"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14210"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14210"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}