{"id":15702,"date":"2015-10-05T10:01:17","date_gmt":"2015-10-05T15:01:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.vetpraxis.net\/?p=15702"},"modified":"2015-10-05T10:01:17","modified_gmt":"2015-10-05T15:01:17","slug":"obstruccion-urinaria-inferior-en-los-felinos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/2015\/10\/05\/obstruccion-urinaria-inferior-en-los-felinos\/","title":{"rendered":"Obstrucci\u00f3n urinaria inferior en los felinos"},"content":{"rendered":"<p>LA IMPORTANCIA DEL CONTROL INTERNO DE LOS ELECTROLITOS<\/p>\n<p>Autor colaborador:<br \/>\nDr. Amy Pierce BVSc MANZCVS<br \/>\nVet Pet Lower Hutt<br \/>\nWellington, Nueva Zelanda<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/gato.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15712 size-full\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/gato.png\" alt=\"gato\" width=\"540\" height=\"305\" srcset=\"https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/gato.png 540w, https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/gato.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 540px) 100vw, 540px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Terror, un gato dom\u00e9stico, macho, castrado, de pelo corto de 7 a\u00f1os de edad present\u00f3 a finales de febrero de 2012 inapetencia y estranguria. Durante la evaluaci\u00f3n f\u00edsica se le encontr\u00f3 dolor abdominal caudal y vejiga moderadamente llena. Presentaba taquicardia (200 lpm) y taquipnea (48 lpm) como era de esperar en el caso de un gato estresado y con dolor. Su pelaje era brillante, estaba alerta y reaccionaba con entusiasmo, ten\u00eda membranas mucosas rosadas y su tiempo de llenado capilar era de 1 segundo. Una temperatura de 36.6 \u00b0C fue la \u00fanica pista durante la evaluaci\u00f3n f\u00edsica inicial de que este gato estaba mucho m\u00e1s enfermo de lo que inicialmente parec\u00eda.<\/p>\n<p>Terror ingres\u00f3 al hospital para someterse a un tratamiento para la obstrucci\u00f3n urinaria inferior. Se le coloc\u00f3 un cat\u00e9ter IV, se le alivi\u00f3 el dolor y se le sac\u00f3 sangre para realizar un panel de bioqu\u00edmica Stat y analizar volumen celular aglomerado\/prote\u00edna total (PCV\/TP). Los resultados mostraron azotemia grave, hiperfosfatemia, hiperglucemia y, posiblemente, m\u00e1s preocupante, hiperpotasemia grave (8.1 mmol\/L)<\/p>\n[hidden title=\u00bbhola\u00bb]\n<p>Fig. 1 Resultados iniciales del laboratorio.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tabla-12.png\" alt=\"tabla 1\" width=\"540\" height=\"258\" class=\"aligncenter size-full wp-image-15721\" srcset=\"https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tabla-12.png 540w, https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tabla-12.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 540px) 100vw, 540px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El potasio es el principal cati\u00f3n intracelular en el cuerpo. Sus funciones son m\u00faltiples, pero las consecuencias m\u00e1s notables de hiperpotasemia est\u00e1n relacionadas con la prolongaci\u00f3n de la despolarizaci\u00f3n y la repolarizaci\u00f3n de los tejidos excitables. La bradicardia (o la frecuencia card\u00edaca normal en un animal estresado y con dolor) suele ser el signo cl\u00ednico m\u00e1s notable. Los cambios cl\u00e1sicos que se observan en el ECG incluyen ondas T altas y \u201cpicudas\u201d, prolongaci\u00f3n de los complejos QRS e intervalos PR y disminuci\u00f3n de la amplitud de la onda R y del segmento ST. Existen variaciones en cuanto al nivel s\u00e9rico de potasio en que primero se observa estos cambios pero en general se nota en aproximadamente 5.5 &#8211; 6.5 mmol\/L. A medida que la hiperpotasemia se vuelve m\u00e1s grave (generalmente ~ 7 &#8211; 8mmol\/L), se observa disminuciones progresivas en la amplitud de la onda P, seguidas de par\u00e1lisis auricular. Tambi\u00e9n se puede observar debilidad muscular, generalmente cuando los niveles s\u00e9ricos de potasio exceden los 7.5 mmol\/L.<\/p>\n<p>Fig. 2 Cambios observados en el ECG en casos de hiperpotasemia.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tabla-2.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15706 size-full\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tabla-2.png\" alt=\"tabla 2\" width=\"540\" height=\"291\" srcset=\"https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tabla-2.png 540w, https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tabla-2.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 540px) 100vw, 540px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El tratamiento definitivo para la hiperpotasemia requiere la identificaci\u00f3n y la eliminaci\u00f3n de la causa, en este caso la obstrucci\u00f3n uretral que origina la disminuci\u00f3n de la excreci\u00f3n urinaria. Se puede emplear medidas a corto plazo en pacientes con signos cl\u00ednicos de hiperpotasemia o elevaciones severas en los niveles s\u00e9ricos de potasio hasta que sea posible un manejo m\u00e1s definitivo. El gluconato de calcio puede tener un efecto cardioprotector ya que reduce el potencial de la membrana del m\u00fasculo card\u00edaco; sin embargo, no reducir\u00e1 los niveles s\u00e9ricos de potasio. La glucosa o dextrosa causar\u00e1n un aumento en la liberaci\u00f3n de insulina end\u00f3gena, lo cual provoca la translocaci\u00f3n del potasio en el espacio intracelular, reduciendo as\u00ed los niveles s\u00e9ricos. La administraci\u00f3n adicional de insulina regular al mismo tiempo mejorar\u00e1 este efecto, pero se debe controlar estrechamente los niveles de glucosa en suero y dar glucosa adicional despu\u00e9s de la administraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Terror ten\u00eda hiperpotasemia grave, pero sorprendentemente no estaba mostrando signos cl\u00ednicos. A pesar de la ausencia de signos cl\u00ednicos, la gravedad de la hiperpotasemia significaba que estaba en alto riesgo de padecer arritmias card\u00edacas y presentar una reducci\u00f3n de la contractilidad del miocardio, convirti\u00e9ndolo inicialmente un mal candidato a la anestesia para resolver definitivamente la obstrucci\u00f3n urinaria. Se inici\u00f3 su tratamiento con NaCl al 0.9 % por v\u00eda IV, y despu\u00e9s de un bolo r\u00e1pido, se ajust\u00f3 la velocidad para cumplir con su requisito de mantenimiento y continu\u00f3 con la diuresis post obstructiva vista despu\u00e9s de la eliminaci\u00f3n de la obstrucci\u00f3n. Se le administr\u00f3 un bolo lento de 0.5 g\/kg de dextrosa por v\u00eda IV para reducir los niveles s\u00e9ricos de potasio a corto plazo hasta que pueda excretar el exceso. Se alivi\u00f3 temporalmente la obstrucci\u00f3n uretral a trav\u00e9s de la eliminaci\u00f3n de un tap\u00f3n visible en la abertura de la uretra. Esto permiti\u00f3 que Terror pueda vaciar su vejiga.<br \/>\nVarias horas m\u00e1s tarde, la uretra de Terror se volvi\u00f3 a obstruir. Se comprob\u00f3 sus electrolitos y su nivel de potasio se hab\u00eda reducido a 5.0 mmol\/L.<\/p>\n<p>En este momento, se tom\u00f3 la decisi\u00f3n de vaciar la vejiga de Terror bajo anestesia general. Se le indujo a la anestesia con alfaxalona y se matuvo con isofluorano. La obstrucci\u00f3n regres\u00f3 a la vejiga, se coloc\u00f3 un cat\u00e9ter permanente y se lav\u00f3 la vejiga copiosamente. La ecograf\u00eda de vejiga confirm\u00f3 que no presenta c\u00e1lculos grandes. Terror se recuper\u00f3 bien de la anestesia y permaneci\u00f3 en el hospital durante la noche con l\u00edquidos por v\u00eda intravenosa, fentanilo transd\u00e9rmico para el alivio del dolor y relajantes uretrales.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, se realiz\u00f3 un panel de cuidados intensivos con VetScan. Esto demostr\u00f3 que la azotemia de Terror hab\u00eda desaparecido y que los electrolitos estaban dentro de l\u00edmites normales. Su PCV y TP tambi\u00e9n estaban dentro de lo normal. Los l\u00edquidos intravenosos se cambiaron a un tipo de l\u00edquidos de mantenimiento (NaCl al 0.45 % en 2. 5% de glucosa con adici\u00f3n de K +) y se retir\u00f3 la velocidad a medida que la diuresis post obstructiva se resolv\u00eda. Se retir\u00f3 el cat\u00e9ter urinario. Varios d\u00edas despu\u00e9s, Terror orinaba bien y fue a su casa con medidas para el alivio del dolor, relajantes uretrales y una dieta para la prevenci\u00f3n de estruvitas, y ha continuado bien desde entonces.<\/p>\n<p>Fig. 3. Resultados del laboratorio el d\u00eda 2<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tabla-31.png\" alt=\"tabla 3\" width=\"540\" height=\"192\" class=\"aligncenter size-full wp-image-15722\" srcset=\"https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tabla-31.png 540w, https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tabla-31.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 540px) 100vw, 540px\" \/><\/p>\n<p><strong>Resumen<\/strong><br \/>\nNuestro laboratorio interno Abaxis fue fundamental en la gesti\u00f3n de este caso. Sin \u00e9l, no se habr\u00eda identificado ni manejado tan r\u00e1pido las alteraciones de la bioqu\u00edmica y de electrolitos. Este equipo tambi\u00e9n fue importante para garantizar que la hiperpotasemia se hab\u00eda resuelto antes de administrar anestesia; y ayud\u00f3 en las decisiones sobre el tipo de l\u00edquido, la velocidad y la suplementaci\u00f3n de electrolitos. El resultado de este caso podr\u00eda haber sido muy diferente si esta informaci\u00f3n no hubiera estado a nuestra disposici\u00f3n tan r\u00e1pidamente. Los diagn\u00f3sticos secundarios del paciente fueron importantes en este caso.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tabla-4.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15711 size-full\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tabla-4.png\" alt=\"tabla 4\" width=\"540\" height=\"206\" srcset=\"https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tabla-4.png 540w, https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tabla-4.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 540px) 100vw, 540px\" \/><\/a><\/p>\n[\/hidden]\n<p>Contenido patrocinado por:<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/abaxis_logo_global-diagnostics_final_outline-1024x383.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-15715\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/abaxis_logo_global-diagnostics_final_outline-1024x383-300x112.png\" alt=\"abaxis_logo_global-diagnostics_final_outline-1024x383\" width=\"300\" height=\"112\" srcset=\"https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/abaxis_logo_global-diagnostics_final_outline-1024x383.png 300w, https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/abaxis_logo_global-diagnostics_final_outline-1024x383.png 768w, https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/abaxis_logo_global-diagnostics_final_outline-1024x383.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA IMPORTANCIA DEL CONTROL INTERNO DE LOS ELECTROLITOS Autor colaborador: Dr. Amy Pierce BVSc MANZCVS Vet Pet Lower Hutt Wellington, Nueva Zelanda Terror, un gato\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":15712,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,1,301],"tags":[],"class_list":["post-15702","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-sin-categoria","category-urologia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15702","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15702"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15702\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15712"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15702"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15702"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15702"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}