{"id":1806,"date":"2010-04-19T15:57:52","date_gmt":"2010-04-19T20:57:52","guid":{"rendered":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/?p=1806"},"modified":"2010-04-19T15:57:52","modified_gmt":"2010-04-19T20:57:52","slug":"displasia-de-cadera-canina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/2010\/04\/19\/displasia-de-cadera-canina\/","title":{"rendered":"Displasia de cadera canina"},"content":{"rendered":"<p><strong>Descripci\u00f3n general<\/strong><\/p>\n<p>La displasia de cadera canina es una enfermedad que empieza en perros j\u00f3venes con inestabilidad o profundo relajamiento de la articulaci\u00f3n de la cadera (Figura 1).  La laxitud de la articulaci\u00f3n de la cadera es responsable de los primeros signos cl\u00ednicos.  El movimiento anormal de la cadera estira la c\u00e1psula articular fibrosa y el ligamento que conecta la cabeza del f\u00e9mur con la pelvis, produciendo dolor y cojera.  El acet\u00e1bulo (la cavidad de la cadera) se deforma con facilidad por el continuo movimiento de la cabeza femoral.  Puede ocurrir una microfractura del hueso acetabular, causando m\u00e1s dolor y cojera en perros j\u00f3venes.  La respuesta fisiol\u00f3gica del perro ante la laxitud articular es una fibroplasia proliferativa o engrosamiento de la c\u00e1psula articular y formaci\u00f3n de osteofitos o de hueso nuevo en el borde del acet\u00e1bulo y el cuello femoral (Figura 2).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1807\" title=\"1\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/1.jpg\" alt=\"\" width=\"259\" height=\"244\" \/><\/a>Figura 1.  La displasia de cadera se presenta en animales j\u00f3venes como inestabilidad de la articulaci\u00f3n de la cadera.  A medida que el perro gana peso, la cabeza del f\u00e9mur (la \u201cbola\u201d) sale del acet\u00e1bulo (la \u201ccavidad\u201d) hasta el grado que la c\u00e1psula articular y el ligamento lo permitan.  La c\u00e1psula articular y el ligamento se estiran gradualmente permitiendo que la cabeza femoral salga del acet\u00e1bulo a\u00fan m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1808\" title=\"2\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/2.jpg\" alt=\"\" width=\"259\" height=\"244\" \/><\/a>Figura 2.  La inestabilidad de la articulaci\u00f3n origina un desgaste anormal del cart\u00edlago.  El desgaste del cart\u00edlago conduce a la formaci\u00f3n de osteofitos (espolones \u00f3seos) y al engrosamiento de la c\u00e1psula articular, que son signos caracter\u00edsticos de osteoartritis o enfermedad degenerativa de las articulaciones.<\/p>\n<p>Estas respuestas ayudan a estabilizar la articulaci\u00f3n de la cadera.  La formaci\u00f3n de hueso nuevo es visible en las radiograf\u00edas y se considera como osteoartritis o enfermedad degenerativa de las articulaciones (Figura 3).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/33.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1812\" title=\"33\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/33.jpg\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"324\" srcset=\"https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/33.jpg 240w, https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/33.jpg 222w\" sizes=\"auto, (max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/><\/a>Figura 3.  Radiograf\u00eda p\u00e9lvica de un perro con enfermedad degenerativa de las articulaciones (osteoartritis) en la cadera como consecuencia de una displasia de cadera.<\/p>\n<p>La osteoartritis progresa durante la vida del perro.  Sin embargo, los signos radiol\u00f3gicos de osteoartritis no siempre est\u00e1n asociados con la funci\u00f3n cl\u00ednica.<\/p>\n<p><strong>Causas<\/strong><\/p>\n<p>Las causas de la displasia de cadera son multifactoriales, e incluyen tanto factores hereditarios como ambientales.  Un r\u00e1pido crecimiento y aumento de peso ocasionado por  una ingesta nutricional excesiva puede fomentar el desarrollo de displasia de cadera.  Alg\u00fan traumatismo leve y repetido que causa inflamaci\u00f3n sinovial (revestimiento de las articulaciones) tambi\u00e9n puede ser una causa importante.<\/p>\n<p><strong>Incidencia y prevalencia<\/strong><\/p>\n<p>La incidencia de displasia de cadera es mayor en perros de raza grande.  Dos poblaciones de animales presentan signos cl\u00ednicos de cojera: (1) pacientes de 5 a 10 meses de edad, y (2) pacientes con enfermedad degenerativa de las articulaciones.<\/p>\n<p><strong>Signos y s\u00edntomas<\/strong><\/p>\n<p>Los signos cl\u00ednicos de la displasia de cadera incluyen cojera, resistencia a levantarse o a saltar, desplazamiento del peso a las extremidades delanteras, p\u00e9rdida de masa muscular en las extremidades traseras y dolor al manipular las caderas.  Los perros pueden mostrar signos cl\u00ednicos en cualquier etapa de desarrollo de la enfermedad, aunque muchos perros con displasia de cadera no muestran signos cl\u00ednicos aparentes.  Algunos perros muestran dolor entre los 6 y 8 meses de edad, pero se recuperan mientras crecen.  A medida que la osteoartritis progresa con la edad, algunos perros pueden mostrar signos cl\u00ednicos similares a los de las personas con artritis, tales como cojera despu\u00e9s de hacer ejercicio inusual, cojera despu\u00e9s de un prolongado confinamiento, problemas graves si tienen sobrepeso.<\/p>\n<p><strong>Factores de riesgo<\/strong><\/p>\n<p>Los factores de riesgo de la DCC son la raza (gen\u00e9tico), el r\u00e1pido crecimiento y el exceso de nutrientes.<\/p>\n<p>Algunos veterinarios recomiendan tomar una radiograf\u00eda de las caderas a los 6 meses de edad a fin de identificar a los perros con displasia de cadera con suficiente tiempo para realizar una triple osteotom\u00eda p\u00e9lvica.  En el caso de muchos perros, los propietarios buscan el asesoramiento quir\u00fargico de un veterinario cuando el perro ha estado cojo durante un per\u00edodo regular de tiempo, y no ha respondido a la terapia m\u00e9dica.  Muchos de los tratamientos quir\u00fargicos para la displasia de cadera son realizados por cirujanos especialistas.<\/p>\n<p><strong>Ex\u00e1menes, pruebas de detecci\u00f3n e im\u00e1genes<\/strong><\/p>\n<p>El examen f\u00edsico incluye una evaluaci\u00f3n de la cojera y la palpaci\u00f3n de las caderas.  Muchos perros tienen dolor cuando se estira la articulaci\u00f3n de la cadera al mover la pata hacia atr\u00e1s.  La vista radiogr\u00e1fica est\u00e1ndar para diagnosticar una displasia de cadera es la vista ventrodorsal de la pelvis con las extremidades traseras extendidas de forma sim\u00e9trica y giradas hacia el interior para centrar las patelas en el surco troclear (Figura 3).  El perro debe estar muy sedado o anestesiado para descansar y estar en la posici\u00f3n adecuada.  La Fundaci\u00f3n Ortop\u00e9dica para los Animales (Orthopedic Foundation for Animals), una agencia que detecta la displasia de cadera canina, certificar\u00e1 a un perro despu\u00e9s de 2 a\u00f1os de edad.  Las radiograf\u00edas de estr\u00e9s pueden ser utilizadas a los 4 meses con el objetivo de detectar la susceptibilidad de la raza a la displasia de cadera.  Se puede utilizar una vista del borde dorsal acetabular para definir el \u00e1ngulo y la condici\u00f3n del borde dorsal acetabular en la evaluaci\u00f3n de un perro para una triple osteotom\u00eda p\u00e9lvica.<\/p>\n<p><strong>Diagn\u00f3stico diferencial<\/strong><\/p>\n<p>Cierta cantidad de problemas neurol\u00f3gicos y ortop\u00e9dicos causa signos cl\u00ednicos similares a los observados en la displasia de cadera.  En perros j\u00f3venes, se debe hacer una distinci\u00f3n entre la displasia de cadera y la cojera causada por panoste\u00edtis, osteocondrosis y ocasionalmente por lesi\u00f3n parcial o total del ligamento cruzado craneal.  En los pacientes mayores, es necesario descartar el dolor y la cojera asociada con la presi\u00f3n sobre las ra\u00edces nerviosas en la espalda baja, y la cojera asociada con la rotura del ligamento cruzado craneal, poliartritis o neoplasia \u00f3sea (c\u00e1ncer) antes de atribuir s\u00edntomas cl\u00ednicos de displasia de cadera.  Muchos perros tienen una evidente displasia de cadera en las radiograf\u00edas, sin embargo, la cojera es causada por otro problema.<\/p>\n<p><strong>Complicaciones causadas por la enfermedad<\/strong><\/p>\n<p>La principal complicaci\u00f3n causada por la displasia de cadera es el desarrollo de osteoartritis o enfermedad degenerativa de las articulaciones.  Los perros con caderas inestables como consecuencia de una displasia de cadera son m\u00e1s propensos a dislocarse la cadera con un traumatismo m\u00ednimo, por ejemplo, pueden caerse mientras corren en el patio.<\/p>\n<p><strong>Opciones de tratamiento<\/strong><\/p>\n<p>El tratamiento depende de la edad del perro, del grado de malestar, los hallazgos f\u00edsicos y radiogr\u00e1ficos, y de las expectativas y situaci\u00f3n econ\u00f3mica del propietario.  Existen opciones conservadoras y quir\u00fargicas para animales j\u00f3venes y adultos con dolor de cadera como consecuencia de una displasia de cadera.  En la mayor\u00eda de animales j\u00f3venes se usa un tratamiento conservador o m\u00e9dico.  Aunque la intervenci\u00f3n quir\u00fargica temprana con sinfisiodesis p\u00fabica juvenil o triple osteotom\u00eda p\u00e9lvica puede mejorar el pron\u00f3stico de la funci\u00f3n cl\u00ednica aceptable a largo plazo, aproximadamente el 75% de los pacientes j\u00f3venes tratados de forma conservadora recuperan la funci\u00f3n cl\u00ednica aceptable en la madurez.  El 25% restante necesita tratamiento m\u00e9dico o quir\u00fargico en alg\u00fan momento en la vida.<\/p>\n<p>En cachorros de menos de 20 semanas, puede llevarse a cabo una sinfisiodesis p\u00fabica juvenil (SPJ), una t\u00e9cnica para detener el crecimiento del pubis (parte de la pelvis), con el objetivo de modificar el crecimiento de la pelvis y aumentar el grado de cobertura del acet\u00e1bulo sobre la cabeza femoral.  La mayor\u00eda de cachorros de esta edad no muestra signos cl\u00ednicos de displasia de cadera, de modo que el diagn\u00f3stico depende de la utilizaci\u00f3n de una t\u00e9cnica de cribado para documentar la laxitud de la cadera, tal como Penn Hip, que determina los animales que pueden ser candidatos para el procedimiento.  Aunque no se han desarrollado los criterios espec\u00edficos para la aplicaci\u00f3n de SPJ, los cachorros de menos de 20 semanas de edad que tienen pruebas palpables y radiogr\u00e1ficas de la laxitud en la cadera puedan considerarse aptos para el procedimiento.<\/p>\n<p>Los perros j\u00f3venes (menos de un a\u00f1o) con relajamiento profundo de caderas, pero sin cambios artr\u00edticos, pueden ser tratados con osteotom\u00eda p\u00e9lvica (tambi\u00e9n llamada en ocasiones triple osteotom\u00eda p\u00e9lvica).  Este procedimiento consiste en cortar el hueso p\u00e9lvico en tres lugares y girarlo para estabilizar la articulaci\u00f3n de la cadera y en muchos casos, retrasar la progresi\u00f3n de la osteoartritis. (Figura 4).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/41.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1816\" title=\"4\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/41.jpg\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"324\" srcset=\"https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/41.jpg 240w, https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/41.jpg 222w\" sizes=\"auto, (max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/><\/a>Figura 4.  Radiograf\u00eda p\u00e9lvica de un perro tras una triple osteotom\u00eda p\u00e9lvica.  El objeto de esta cirug\u00eda es crear un acet\u00e1bulo (cavidad) lo suficientemente profundo para que la cabeza femoral ya no salga de la cavidad cuando el perro suba de peso.<\/p>\n<p>Los perros j\u00f3venes con osteoartritis no se beneficiar\u00e1n de este procedimiento y ser\u00e1n tratados m\u00e9dicamente, seg\u00fan sea necesario.  Se debe buscar asesoramiento veterinario para tratar el dolor y la cojera con antiinflamatorios no esteroideos (AINES).  Tambi\u00e9n puede ser recomendado un tratamiento concurrente con un agente nutrac\u00e9utico.<\/p>\n<p>Los perros adultos con displasia de cadera que no muestran signos cl\u00ednicos no requieren tratamiento m\u00e9dico o quir\u00fargico.  Estos perros deben estar delgados y practicar ejercicios moderados y consistentes para desarrollar una buena masa muscular que soporte las caderas.  Los perros adultos con cojera ocasional pueden ser tratados con antiinflamatorios no esteroideos y descanso.  Si la cojera puede estar asociada con una determinada actividad, es mejor evitar la actividad.  Una vez que la cojera disminuye, se debe establecer de manera lenta un programa de ejercicio consistente.  Si se repite la cojera, se debe reducir el ejercicio y administrar nuevamente los medicamentos.  Debe hacerse todo esfuerzo para que el perro se mantenga delgado.  Idealmente, se deber\u00eda  poder sentir f\u00e1cilmente las costillas.  En los perros obesos, solamente la p\u00e9rdida de peso puede aliviar los s\u00edntomas cl\u00ednicos.  Cuando el tratamiento m\u00e9dico no proporciona alivio del dolor y la funci\u00f3n razonable, el perro es un candidato para uno de los dos procedimientos quir\u00fargicos para reconstruir la articulaci\u00f3n de la cadera.  La osteotom\u00eda de cabeza y cuello femoral consiste en quitar la parte femoral de la articulaci\u00f3n de la cadera. (Figura 5).  La articulaci\u00f3n se recupera con tejido fibroso y en muchos casos permite una vida sin dolor.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/5.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1818\" title=\"5\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/5.jpg\" alt=\"\" width=\"383\" height=\"265\" srcset=\"https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/5.jpg 383w, https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/5.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 383px) 100vw, 383px\" \/><\/a>Figura 5.  Radiograf\u00eda p\u00e9lvica de un perro tras una osteotom\u00eda de cabeza femoral.  El objeto de este procedimiento es eliminar el contacto entre los huesos de la articulaci\u00f3n de la cadera en degeneraci\u00f3n y permitir la formaci\u00f3n de una pseudoartrosis (articulaci\u00f3n falsa) con tejido cicatrizante que se traduce en menos dolor.<\/p>\n<p>El reemplazo total de cadera (RTC) consiste en reemplazar la articulaci\u00f3n de la cadera con una pr\u00f3tesis de metal y polietileno (Figura 6).  Este procedimiento permite recuperar el normal funcionamiento de las extremidades en los perros grandes.  El procedimiento es costoso debido a los implantes y los requisitos t\u00e9cnicos de la cirug\u00eda, y requiere un compromiso de los propietarios en la atenci\u00f3n de seguimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/6.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1819\" title=\"6\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/6.jpg\" alt=\"\" width=\"383\" height=\"265\" srcset=\"https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/6.jpg 383w, https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/6.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 383px) 100vw, 383px\" \/><\/a>Figura 6. Radiograf\u00eda p\u00e9lvica de un perro tras reemplazo total de cadera (RTC).  El objeto de este procedimiento es reemplazar el cart\u00edlago del acet\u00e1bulo (cavidad) con un implante de polietileno, y la cabeza femoral con una pr\u00f3tesis de metal. L a mayor\u00eda de perros recupera de manera excelente la funci\u00f3n despu\u00e9s de un reemplazo total de cadera.<\/p>\n<p><strong>Posibles complicaciones despu\u00e9s de la cirug\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Los riesgos de complicaciones despu\u00e9s de una sinfisiodesis p\u00fabica juvenil son bajos y el fracaso del procedimiento para reducir la subluxaci\u00f3n de la cadera no impide un tratamiento quir\u00fargico en el futuro.<\/p>\n<p>Las complicaciones reportadas despu\u00e9s de la osteotom\u00eda p\u00e9lvica incluyen falla del implante, p\u00e9rdida de la abducci\u00f3n del miembro, y estrechamiento de la pelvis.  Sin embargo, la incidencia de complicaciones es baja y los informes sobre la funci\u00f3n cl\u00ednica a largo plazo son desde buenos a excelentes.<\/p>\n<p>Los resultados despu\u00e9s de la osteotom\u00eda de la cabeza femoral var\u00edan.  El pron\u00f3stico depende en gran medida del tama\u00f1o del paciente y la fisioterapia postoperatoria.  En los pacientes grandes, el 50% de los animales tienen una funci\u00f3n buena o excelente.  El resto de perros tienen diversos grados de cojera, pero la funci\u00f3n por lo general mejora en comparaci\u00f3n con el estado preoperatorio.  Los pacientes de tama\u00f1o medio y peque\u00f1os suelen tener una funci\u00f3n del miembro buena o excelente.<\/p>\n<p>El resultado del reemplazo total de cadera es la excelente recuperaci\u00f3n de la funci\u00f3n  normal a menos que se produzcan complicaciones.  Las complicaciones despu\u00e9s del reemplazo total de cadera son la infecci\u00f3n, luxaci\u00f3n de cadera y la fractura.<\/p>\n<p><strong>Seguimiento de los pacientes quir\u00fargicos<\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la osteotom\u00eda p\u00e9lvica la actividad del perro debe ser restringida a ejercicios de correa hasta que las osteotom\u00edas se curen, generalmente 6 semanas.  La mayor\u00eda de pacientes sube de peso poco despu\u00e9s de la cirug\u00eda y debe ser confinada para evitar el uso excesivo de la pierna durante el per\u00edodo de cicatrizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Posterior a la osteotom\u00eda de cabeza y cuello femoral, los pacientes deben utilizar la extremidad tan pronto como sea posible.  La terapia f\u00edsica y el ejercicio controlado para aumentar el rango de movimiento de la cadera son esenciales para un resultado \u00f3ptimo.  Pueden pasar 6 o m\u00e1s semanas despu\u00e9s de la cirug\u00eda para que algunos perros muestren mejor\u00eda.<\/p>\n<p>Tras un reemplazo total de cadera, la mayor\u00eda se siente lo suficientemente c\u00f3modo para usar la pierna ya que las pr\u00f3tesis se estabilizan con cemento \u00f3seo.  Muchos perros estar\u00e1n activos r\u00e1pidamente, y deber\u00e1n ser confinados a una peque\u00f1a zona con actividad restringida solamente a caminata con correa.  El perro debe evitar escaleras, superficies deslizantes e interacciones con otros perros.  Si todo va bien, despu\u00e9s de 4-6 semanas, se puede incrementar lentamente la actividad hasta llegar a la normalidad.<\/p>\n<p>\u2014Ann Johnson, DVM, MS<\/p>\n<p>Diplomado por ACVS<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Descripci\u00f3n general La displasia de cadera canina es una enfermedad que empieza en perros j\u00f3venes con inestabilidad o profundo relajamiento de la articulaci\u00f3n de la\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3341,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1,135],"tags":[],"class_list":["post-1806","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","category-traumatologia-y-ortopedia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1806","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1806"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1806\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3341"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1806"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1806"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1806"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}