{"id":2967,"date":"2010-11-18T11:31:43","date_gmt":"2010-11-18T16:31:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.vetpraxis.net\/?p=2967"},"modified":"2010-11-18T11:31:43","modified_gmt":"2010-11-18T16:31:43","slug":"los-reptiles-e-invertebrados-tambien-necesitan-del-juego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/2010\/11\/18\/los-reptiles-e-invertebrados-tambien-necesitan-del-juego\/","title":{"rendered":"Los reptiles e invertebrados tambi\u00e9n necesitan del juego para su desarrollo, seg\u00fan estudio"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2968\" title=\"44-4\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/44-4-231x300.jpg\" alt=\"\" width=\"231\" height=\"300\" \/>De hecho, seg\u00fan Gordon Burghardt, un profesor de psicolog\u00eda en la Universidad de Tennessee, Knoxville, muchos animales &#8211;no s\u00f3lo perros, gatos y monos &#8212; necesitan un tiempo de juego.<\/p>\n<p>\u00abHe estudiado el comportamiento de reptiles beb\u00e9s y j\u00f3venes durante varios a\u00f1os y nunca observ\u00e9 algo que pudiera ser considerado un juego.  Luego tuve una manifestaci\u00f3n cuando vi a Pigface, una tortuga de caparaz\u00f3n blando del Nilo, peg\u00e1ndole a una pelota de baloncesto en el Zool\u00f3gico Nacional en Washington, D.C.  Me di cuenta de que los reptiles tambi\u00e9n juegan\u00bb, dijo Burghardt.<\/p>\n<p>Los hallazgos de Burghardt se discuten en la edici\u00f3n de octubre de The Scientist.<\/p>\n<p>El art\u00edculo, titulado \u00abRecess\u00bb pone de relieve los cinco criterios de Burghardt para definir el juego.  Burghardt es uno de los primeros investigadores en definir el \u00abjuego\u00bb en personas y tambi\u00e9n en especies que no se cre\u00eda fueran capaces de jugar, como los peces, reptiles e invertebrados.  Los temas planteados en el art\u00edculo aparecieron en el libro de Burghardt, \u00abThe Genesis of Animal Play \u2013 Testing and Limits\u00bb.<\/p>\n<p>Burghardt resume sus cinco criterios en una sola frase: \u00abEl juego es un comportamiento repetido que es funcional de manera incompleta en el contexto o la edad en que se realiza y se inicia voluntariamente cuando el animal o la persona est\u00e1 en un ambiente relajado o carente de estr\u00e9s\u00bb.<\/p>\n<blockquote><p>\u00abEl juego es un comportamiento repetido que es funcional de manera incompleta en el contexto o la edad en que se realiza y se inicia voluntariamente cuando el animal o la persona est\u00e1 en un ambiente relajado o carente de estr\u00e9s\u00bb.<\/p><\/blockquote>\n<p>Seg\u00fan Burghardt, a trav\u00e9s de un juego de caracterizaci\u00f3n m\u00e1s preciso y su observaci\u00f3n en todo el reino animal, los seres humanos pueden comprenderse mejor a s\u00ed mismos.<\/p>\n<p>\u00abEn los animales podemos evaluar m\u00e1s detenidamente el papel del juego en las habilidades de aprendizaje, el mantenimiento del bienestar f\u00edsico y mental, la mejora de las relaciones sociales, entre otras que podemos observar en las personas\u00bb, dijo Burghardt.  \u00abAdem\u00e1s, podemos desarrollar ideas y aplicarlas a las personas para ver si la misma din\u00e1mica funciona.  Por ejemplo, se est\u00e1 estudiando el papel del juego en la disminuci\u00f3n de los efectos del d\u00e9ficit de atenci\u00f3n e hiperactividad en los ni\u00f1os en funci\u00f3n de la investigaci\u00f3n en ratas\u00bb.<\/p>\n<p>El juego ya ha ayudado a la terapia con ni\u00f1os con problemas.  Adem\u00e1s, est\u00e1n en marcha estudios sobre el beneficioso papel del esparcimiento activo e intelectualmente estimulante en los jubilados.  Del mismo modo, los puestos de trabajo que se asemejan al juego son muy codiciados por los seres humanos.<\/p>\n<p>\u00abLos ni\u00f1os y los adultos humanos con frecuencia desean realizar agradables actividades que recompensan y trabajar\u00e1n arduamente para tener la oportunidad de hacerlo.  Para las personas con m\u00e1s suerte, su trabajo en s\u00ed se trata de un juego cuando re\u00fane los cinco criterios\u00bb, dijo Burghardt.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n de Burghardt ilustra c\u00f3mo el juego se incorpora en la biolog\u00eda de las especies, incluyendo en el cerebro.  El juego, como gran parte de la psicolog\u00eda de los animales, incluyendo las emociones, motivaciones, las percepciones y el intelecto, es parte de su historia evolutiva y no s\u00f3lo un comportamiento aleatorio, carente de sentido, dijo.<\/p>\n<p>\u00abEl juego es una parte integral de la vida y puede construir una vida digna de ser vivida\u00bb.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"Playtime\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/xTnam8z0Z6o?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De hecho, seg\u00fan Gordon Burghardt, un profesor de psicolog\u00eda en la Universidad de Tennessee, Knoxville, muchos animales &#8211;no s\u00f3lo perros, gatos y monos &#8212; necesitan\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3245,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,1],"tags":[],"class_list":["post-2967","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2967","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2967"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2967\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3245"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2967"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2967"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2967"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}