{"id":383,"date":"2009-07-20T11:56:39","date_gmt":"2009-07-20T16:56:39","guid":{"rendered":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/?p=383"},"modified":"2009-07-20T11:56:39","modified_gmt":"2009-07-20T16:56:39","slug":"comportamiento-social-del-gato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/2009\/07\/20\/comportamiento-social-del-gato\/","title":{"rendered":"Comportamiento Social del Gato"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/img26.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-384\" title=\"img26\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/img26-300x196.jpg\" alt=\"img26\" width=\"300\" height=\"196\" \/><\/a><\/p>\n<p>Desde hace mucho tiempo el comportamiento social de los gatos ha sido motivo de controversia. Esto parte del error de tomar como sin\u00f3nimos dos t\u00e9rminos, comportamiento social y comportamiento sociable. Este art\u00edculo intenta aportar elementos a fin de aclarar dicha controversia.<!--more--><\/p>\n<p>El comportamiento social de los gatos no s\u00f3lo ha sido motivo de discusi\u00f3n entre los especialistas en comportamiento animal sino tambi\u00e9n de entre \u00e9stos y los propietarios de estos animales de compa\u00f1\u00eda. Entre los primeros las opiniones comprenden un rango acotado desde aquellos que opinan que los gatos son una especie asocial hasta los que sostienen que este tipo de felinos pertenecen a una especie parcialmente social. Por el contrario los due\u00f1os de los gatos no dudan en afirmar que estas opiniones son totalmente incorrectas y que sus animales son altamente sociables. Estos diferentes puntos de vista en realidad parten del error de tomar como sin\u00f3nimos dos t\u00e9rminos, comportamiento social y comportamiento sociable. El t\u00e9rmino social se refiere no s\u00f3lo a la pertenencia a un grupo o sociedad sino tambi\u00e9n a la necesidad que tienen sus miembros de interactuar entre s\u00ed para sobrevivir en un entorno determinado y a la importante influencia que ejerce el comportamiento de unos sobre los otros. En cambio el t\u00e9rmino sociable est\u00e1 restringido \u00fanicamente a la disposici\u00f3n o inclinaci\u00f3n de los individuos hacia otros seres de su misma o de otra especie, aunque no tengan la necesidad de interactuar con ellos para su subsistencia ni que su comportamiento se vea influenciado de manera llamativa por los mismos. De este modo es posible inferir que todos los animales pertenecientes a una especie social son sociables pero que no todos aquellos que son sociables pertenecen a una especie social.<\/p>\n<p>En lo que respecta al comportamiento social, para clarificar mejor este concepto, resulta de utilidad recurrir a un an\u00e1lisis comparativo del comportamiento social de dos especies animales que en la actualidad conviven en estrecho contacto con los seres humanos: los perros y los gatos. Los primeros conforman una especie altamente social en la cual los individuos que conforman un grupo de pertenencia dependen unos de otros, no s\u00f3lo para lograr la subsistencia sino tambi\u00e9n para tener una buena calidad de vida. En este caso vale la pena mencionar que un grupo determinado puede estar conformado exclusivamente por cong\u00e9neres o por un perro y una familia humana. Por el contrario los gatos no dependen unos de los otros para su subsistencia y por lo tanto muchos los consideran una especie asocial. No obstante ello, debido a diversas observaciones realizadas en situaciones en las cuales varios gatos conviven en un mismo h\u00e1bitat, muchos especialistas consideran a esta especie como parcialmente social.<\/p>\n<p>Cuando una especie animal se alimenta de lo que caza debe necesariamente utilizar una estrategia que sea eficiente y eficaz para poder lograr su cometido, es decir, atrapar su presa. El gato salvaje africano (Felis libyca), el antecesor del gato dom\u00e9stico (Felis catus), caza en forma solitaria ya que esto suele traerle buenos resultados tanto si las presas son de menor tama\u00f1o que \u00e9l como, incluso, si son de igual tama\u00f1o. Por el contrario los lobos (Canis lupus), los antecesores salvaje del perro dom\u00e9stico (Canis lupus familiaris), que habitualmente cazan presas mayores que ellos, utilizan en la mayor\u00eda de los casos la cacer\u00eda en grupo ya que la misma es m\u00e1s sencilla y menos riesgosa que la caza individual. Este beneficio, debido al sistema social jer\u00e1rquico de esta especie, supera con creces al hecho de tener que compartir la comida. Es as\u00ed que el lobo, cuyos l\u00f3bulos corticales est\u00e1n mucho m\u00e1s desarrollados que los del gato, suele conformar una unidad grupal, la manada, la cual viaja, caza, se alimenta y descansa, en una unidad estrecha entre todos los miembros del grupo. Este mismo comportamiento social y conformaci\u00f3n cerebral est\u00e1 presente en el perro. En cambio el cerebro del gato est\u00e1 ampliamente especializado para permitir que los individuos de esta especie sobrevivan como cazadores solitarios desde edad muy temprana.<\/p>\n<p>Otro dato ilustrativo es que en las especies altamente sociales, como son los lobos y perros, existe un factor de suma importancia para que esas sociedades puedan funcionar arm\u00f3nica y adecuadamente y, por lo tanto, ser viables a lo largo del tiempo: un estricto sistema de orden. Por el contrario en las especies de h\u00e1bitos solitarios cuyos individuos no necesitan ni dependen de un grupo social para su subsistencia, como es el caso de los gatos, cada animal decide lo que hace en su vida de independencia. Es as\u00ed que cuando uno observa una jaur\u00eda seguramente notar\u00e1 que un individuo ir\u00e1 al frente de la misma, tomando la iniciativas y las decisiones, mientras que los otros miembros ocupan diferentes posiciones jer\u00e1rquicas; adem\u00e1s los integrantes del grupo permanecer\u00e1n juntos la mayor parte del tiempo. En cambio cuando uno observa un grupo de gatos que moment\u00e1neamente se encuentran reunidos notar\u00e1 f\u00e1cilmente que se trata de individuos que act\u00faan independientemente los unos de los otros en una situaci\u00f3n de tolerancia social. Estos \u00abencuentros de vecinos\u00bb suelen producirse en un terreno neutral, con mayor frecuencia al atardecer. En dichas reuniones generalmente se observan gatos de ambos sexos, m\u00e1s o menos pr\u00f3ximos los unos a los otros, formando un c\u00edrculo. Dicha situaci\u00f3n puede durar varias horas antes de que los participantes regresen a sus hogares.<\/p>\n<p>Si bien por lo reci\u00e9n enunciado el gato es considerado un ser individualista e independiente, dichas caracter\u00edsticas pueden variar cuando varios gatos son obligados a convivir en grupo, como sucede en muchos hogares cuyos propietarios deciden tener varios gatos. En estos casos suelen existir interacciones sociales que responden a un esquema de tipo jer\u00e1rquico. Resulta habitual el establecimiento de reglas, aunque mucho menos rigurosas y estrictas que las existentes en una jaur\u00eda de perros. Dichas reglas permiten la diferenciaci\u00f3n entre individuos de mayor rango social y los que est\u00e1n relegados a rangos inferiores. En general los grupos de gatos est\u00e1n comandados por un jefe que posee autoridad absoluta sobre todos los dem\u00e1s miembros del clan, por lo que se lo denomina d\u00e9spota. La mencionada autoridad no depende de caracter\u00edsticas f\u00edsicas sino que se establecen en base al car\u00e1cter. El gato d\u00e9spota es absolutamente respetado por todos los integrantes del grupo. Por debajo de \u00e9ste se encuentran gatos de rango intermedio que no suelen establecer diferencias jer\u00e1rquicas entre s\u00ed. Por tal motivo en la convivencia entre los mismos reina una relaci\u00f3n de cordialidad. Finalmente est\u00e1n el o los individuo\/s de rango m\u00e1s bajo, los denominados gatos parias. Estos desafortunados individuos suelen ser los gatos m\u00e1s t\u00edmidos y usualmente son perseguidos y maltratados por los dem\u00e1s. Tal es as\u00ed que suele v\u00e9rselos refugiados en un rinc\u00f3n o encima de un mueble y dilatar las pupilas y gru\u00f1ir en actitud temerosa ante el acercamiento de otro gato. Los gatos parias viven en una permanente condici\u00f3n de temor ya que habitualmente son el blanco del desahogo de la agresividad de los dem\u00e1s integrantes del grupo.<\/p>\n<p>En la vida de estos felinos tambi\u00e9n existen situaciones en las cuales pueden actuar como una especie verdaderamente social, evidenciando no s\u00f3lo tolerancia sino tambi\u00e9n ayuda mutua y cooperaci\u00f3n. Esto es particularmente as\u00ed cuando una hembra tiene gatitos. Se ha observado a otras hembras traer comida a la nueva madre y ayudar a criar a los cachorros. Algunas veces, en estas circunstancias, los machos tambi\u00e9n pueden comportarse en forma cooperativa. No obstante, es necesario aclarar que ninguna de estas actividades suelen ser muy habituales en los miembros esta especie.<\/p>\n<p>Seg\u00fan lo expuesto es posible concluir que si bien los gatos suelen ser de h\u00e1bitos independientes y no necesitan de la vida en grupo para su subsistencia, existen determinadas condiciones de vida en las cuales pueden adaptarse a, o incluso necesitar, la convivencia en grupo estableciendo interacciones sociales entre los miembros del mismo. Es por ello que, seg\u00fan las circunstancias, los gatos pueden actuar como una especie asocial, parcialmente social o incluso social.<\/p>\n<p>En lo que respecta al comportamiento sociable, es decir la s\u00f3la disposici\u00f3n o inclinaci\u00f3n de los gatos hacia otros seres de su misma o de otra especie, este es particularmente elevado no s\u00f3lo entre cong\u00e9neres sino especialmente entre los gatos y los seres humanos. La sociabilidad del gato hacia estos \u00faltimos tiene su origen en el antecesor del gato dom\u00e9stico, el ya mencionado gato salvaje africano. Este felino, a diferencia de otras especies de gatos salvajes, evidenci\u00f3 desde su primer contacto con colonias humanas una inclinaci\u00f3n para permanecer cerca de las mismas sin reaccionar frente a la presencia del hombre. Esta caracter\u00edstica seguramente brind\u00f3 a estos gatos beneficios acerca de la explotaci\u00f3n de las mayores concentraciones de roedores que habitaban alrededor de las granjas. A su vez la proximidad del hombre seguramente provoc\u00f3 una menor densidad de predadores lo que probablemente aument\u00f3 las posibilidades de \u00e9xito en la procreaci\u00f3n y en la supervivencia de los individuos. Esta es la causa m\u00e1s probable para la explicaci\u00f3n de porqu\u00e9 los gatos dom\u00e9sticos correctamente socializados con los seres humanos no s\u00f3lo no huyen de los mismos sino que adem\u00e1s buscan su compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>El gato dom\u00e9stico se habit\u00faa f\u00e1cil y r\u00e1pidamente a la presencia humana, aunque conserva un amplio margen de autonom\u00eda que le permite establecer sus propias normas de convivencia. Tal es as\u00ed que usualmente es el gato quien decide la oportunidad del acercamiento, siendo \u00e9l quien elije buscar o aceptar las caricias, jugar o permanecer a cierta distancia de los miembros de la familia humana. Sin embargo, vale la pena aclarar que con los procesos selectivos que producen la aparici\u00f3n en escena de diferentes razas de gatos el comportamiento social y sociable de los miembros de esta especie est\u00e1 sufriendo algunos cambios que generalmente llevan a aumentar su dependencia con el hombre. No obstante ello, dichos cambios no son suficientes, al menos hasta la actualidad, como para alterar la naturaleza o la intensidad de la mayor\u00eda de las respuestas comportamentales de los gatos.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis el gato dom\u00e9stico es un animal sociable que seg\u00fan las circunstancias puede actuar como una especie asocial, parcialmente social o incluso social, que ha elegido libremente la convivencia con los seres humanos y que todav\u00eda conserva poco alteradas, en comparaci\u00f3n con el perro, tanto las caracter\u00edsticas f\u00edsicas como las comportamentales de su antecesor salvaje.<\/p>\n<p>Autor: Dr. Claudio Gerzovich Lis<\/p>\n<p>Especialista en comportamiento animal<\/p>\n<p>Fuente: Mascotia.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde hace mucho tiempo el comportamiento social de los gatos ha sido motivo de controversia. 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