{"id":659,"date":"2009-08-10T15:50:25","date_gmt":"2009-08-10T20:50:25","guid":{"rendered":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/?p=659"},"modified":"2009-08-10T15:50:25","modified_gmt":"2009-08-10T20:50:25","slug":"perros-agresivos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/2009\/08\/10\/perros-agresivos\/","title":{"rendered":"Perros agresivos"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_663\" aria-describedby=\"caption-attachment-663\" style=\"width: 343px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/perragr.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-663\" title=\"Perros Agresivos\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/perragr.gif\" alt=\"MIKEL CASAL\" width=\"343\" height=\"255\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-663\" class=\"wp-caption-text\">MIKEL CASAL<\/figcaption><\/figure>\n<p>Un experto adiestrador de perros me dec\u00eda recientemente que los perros peque\u00f1os tienden a ser muy agresivos, no debido a su raza, sino porque su tama\u00f1o transmite la idea de que son inofensivos y fr\u00e1giles, y en consecuencia sus propietarios le ponen menos limitaciones a su comportamiento en casa, con pocas reglas demasiado flexibles. Y, acaso conscientes de su inferioridad f\u00edsica, estos animales parecen esforzarse mucho por destacar actuando de modo ostentoso.<\/p>\n<p>La imagen de un perro de talla diminuta ladr\u00e1ndole altanero a otro perro de talla sensiblemente m\u00e1s grande es algo com\u00fan en nuestras calles, y da fe de lo que comentaba el adiestrador.<\/p>\n<p>Pero, se\u00f1alaba tambi\u00e9n este especialista que compite internacionalmente en pruebas de obediencia con sus perros, la gente no suele denunciar el bocado de un caniche, un westi, un chihuahua o un Yorkshire terrier, y esos ataques no entran en las estad\u00edsticas. Un ataque proporcionalmente igual de un perro grande y de aspecto feroz no s\u00f3lo es denunciado, sino que lo retoman los medios de comunicaci\u00f3n, y se llega a convertir en arma pol\u00edtica y motivo de alarma social.<\/p>\n<p>Y es que, piensa uno, si hay \u00abrazas peligrosas\u00bb, \u00bfno es l\u00f3gico restringir a esas razas y evitarnos molestias o, incluso, tragedias?<\/p>\n<p>Ciertamente s\u00ed, si hubiera pruebas de que la \u00abraza\u00bb o la herencia gen\u00e9tica es la causa del comportamiento agresivo. Pero los datos estad\u00edsticos no son s\u00f3lidos. Hay un total de alrededor de cuatro millones de perros en Espa\u00f1a, y los ataques reportados no pasan de 500 al a\u00f1o. Los ataques de perros son fen\u00f3menos realmente infrecuentes, y no hay estad\u00edsticas fiables que nos digan en cu\u00e1ntos casos el perro actu\u00f3 por dominancia, o en defensa de su integridad o de su territorio, o por haber sido entrenado para atacar, todo ello independientemente de su raza.<!--more--><\/p>\n<p>El pitbull se identifica frecuentemente con la agresividad. Se trata de una mezcla entre terriers peque\u00f1os y \u00e1giles utilizados como ratoneros y para controlar poblaciones de conejos, con el bulldog ingl\u00e9s. Su fuerza, valor y sobre todo su disponibilidad en los Estados Unidos, hizo que se utilizaran para peleas de perros. Pero no porque tuvieran una agresividad especialmente acusada. Este tipo de perros, entrenados para pelear, ense\u00f1ados a morder, desgarrar y atacar, son peligrosos no por su gen\u00e9tica, sino por el entrenamiento al que se han visto sujetos. Adem\u00e1s, dado que los medios como el cine y la televisi\u00f3n han recogido y fortalecido el estereotipo, mucha gente espera que todo perro con aspecto de pitbull, act\u00fae como si estuviera entrenado para atacar, y act\u00faa inadecuadamente o a la defensiva ante estos perros, provoc\u00e1ndolos.<\/p>\n<p>Los due\u00f1os de perros supuestamente peligrosos pero que nunca han sido entrenados para pelear, han respondido a las acusaciones, por ejemplo con v\u00eddeos que se encuentran en YouTube con s\u00f3lo teclear \u00abpitbull baby\u00bb o \u00abrottweiler baby\u00bb o \u00abdoberman baby\u00bb en la barra de b\u00fasqueda de ese sitio, para ver videos de perros supuestamente peligrosos jugando con beb\u00e9s, conviviendo con ellos e, incluso, soportando con paciencia de santo los tirones, saltos y pellizcos del peque\u00f1o de casa.<\/p>\n<p>La aparente contradicci\u00f3n entre la idea de que hay &#8216;razas peligrosas&#8217; y la experiencia diaria de los due\u00f1os de estos perros que no tienen comportamientos inadecuados encontr\u00f3 su respuesta en una investigaci\u00f3n realizada en la Universidad de C\u00f3rdoba y publicada en abril de este a\u00f1o en la revista Journal of Animal and Veterinary Advances.<\/p>\n<p><strong>Estudio<\/strong><\/p>\n<p>Un grupo de investigadores encabezados por el Dr. Joaqu\u00edn \u00c1lvarez-Guisado estudi\u00f3 a un total de 711 perros mayores de un a\u00f1o, 354 de ellos machos y 357 hembras, de los cuales 594 eran de &#8216;pura raza&#8217; y el resto mestizos. Se ocuparon de observar a variedades supuestamente agresivas como el bull terrier, el american pitbull, el pastor aleman, el rottweiler o el d\u00f3berman, as\u00ed como a otras consideradas m\u00e1s d\u00f3ciles, como los d\u00e1lmatas, el setter irland\u00e9s, el labrador o el chihuahua.<\/p>\n<p>El resultado de la investigaci\u00f3n indic\u00f3 que el factor m\u00e1s importante en la agresividad de un perro es la educaci\u00f3n que sus due\u00f1os le den&#8230; o no le den. En cambio, los factores de menos peso son que el perro sea macho, que sea de tama\u00f1o peque\u00f1o, que tenga entre 5 y 7 a\u00f1os de edad o que pertenezca a alguna raza en concreto.<\/p>\n<p>Este estudio se concentr\u00f3 en la agresividad surgida de la dominancia del perro, de su lucha por imponerse a todos a su alrededor, y determin\u00f3 as\u00ed que entre los factores importantes que provocan agresividad est\u00e1 el que los due\u00f1os no hayan tenido perro antes y no conozcan el comportamiento adecuado del amo con su perro, no someterlo a un entrenamiento b\u00e1sico de obediencia, consentir o mimar en exceso a la mascota, no emplear el castigo f\u00edsico cuando es necesario, dejarle la comida en forma indefinida para que fije sus propias horas de comer y dedicarle poco tiempo y atenci\u00f3n en casa adem\u00e1s de pasearlo poco. P\u00e9rez-Guisado llama a esto simplemente &#8216;mala educaci\u00f3n&#8217; del perro.<\/p>\n<p>En resumen, cerca del 40% de las agresiones por dominancia o competencia de los perros est\u00e1 vinculado a que sus due\u00f1os son poco autoritarios y no han establecido la simple regla de que en ese grupo familiar, que el perro ve como su manada, los amos son los dirigentes, los dominantes, los &#8216;alfa&#8217; de la manada, como les llaman los et\u00f3logos.<\/p>\n<p>En resumen, para P\u00e9rez-Guisado, \u00abno es normal que los perros que reciben una educaci\u00f3n adecuada mantengan comportamientos agresivos de dominancia\u00bb.<\/p>\n<p>Conforme m\u00e1s aprendemos de gen\u00e9tica, m\u00e1s claro es que salvo excepciones no existen genes &#8216;de&#8217; ciertas enfermedades o comportamientos, y que las instrucciones de nuestra herencia gen\u00e9tica, m\u00e1s que un plano como el de un edificio, son, en met\u00e1fora de Richard Dawkins, m\u00e1s como una receta de cocina, donde el medio ambiente y la disponibilidad de ciertos materiales, el desarrollo y las experiencias que vivimos pueden hacer que ciertas caracter\u00edsticas gen\u00e9ticas se expresen o no en la realidad. Y al culpar a la herencia gen\u00e9tica del comportamiento de un perro muchas veces s\u00f3lo estamos justificando a propietarios peligrosos.<\/p>\n<p>Fuente:\u00a0 El comercioDigital.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un experto adiestrador de perros me dec\u00eda recientemente que los perros peque\u00f1os tienden a ser muy agresivos, no debido a su raza, sino porque su\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,1],"tags":[29],"class_list":["post-659","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-sin-categoria","tag-etologia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/659","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=659"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/659\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=659"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=659"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=659"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}