{"id":68,"date":"2009-05-21T10:37:21","date_gmt":"2009-05-21T17:37:21","guid":{"rendered":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/?p=68"},"modified":"2009-05-21T10:37:21","modified_gmt":"2009-05-21T17:37:21","slug":"esporotricosis-aspectos-fundamentales-diagnostico-y-tratamiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/2009\/05\/21\/esporotricosis-aspectos-fundamentales-diagnostico-y-tratamiento\/","title":{"rendered":"Esporotricosis: Aspectos Fundamentales, Diagn\u00f3stico y Tratamiento"},"content":{"rendered":"<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La esporotricosis es una micosis subcut\u00e1nea, de evoluci\u00f3n variable, causada por un hongo sapr\u00f3fito que se clasifica taxon\u00f3micamente en el Phylum Ascomycota, Clase Hyphomycetes, Orden Hyphomycetales, Familia Moniliaceae y G\u00e9nero Sporothrix.<\/p>\n<p>Todas las formas de esporotricosis son causadas por el hongo de la especie Sporothrix schenkii.<\/p>\n<p>Este hongo se considera dim\u00f3rfico, es decir, se desarrolla en forma micelial en el ambiente o in vitro a temperaturas entre 25 y 28\u00b0 C, y como levadura in vitro o in vivo a 37\u00b0 C.<\/p>\n<p>Este microorganismo se encuentra disperso en la naturaleza principalmente en plantas senescentes o suelos ricos en materia org\u00e1nica.<\/p>\n<p>Afecta a mam\u00edferos como equinos, bovinos, cerdos, ratas, chimpanc\u00e9s, perros, gatos, camellos, aves, delfines y al hombre.<\/p>\n<p>Todas las formas de esporotricosis son causadas por el hongo de la especie Sporothrix schenkii.<\/p>\n<p>Este hongo se considera dim\u00f3rfico, es decir, se desarrolla en forma micelial en el ambiente o in vitro a temperaturas entre 25 y 28\u00b0 C, y como levadura in vitro o in vivo a 37\u00b0 C.<\/p>\n<p>Este microorganismo se encuentra disperso en la naturaleza principalmente en plantas senescentes o suelos ricos en materia org\u00e1nica.<\/p>\n<p>Afecta a mam\u00edferos como equinos, bovinos, cerdos, ratas, chimpanc\u00e9s, perros, gatos, camellos, aves, delfines y al hombre.<\/p>\n<p><strong>Epidemiolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Sporothrix schenkii se ha aislado desde suelos h\u00famedos y restos org\u00e1nicos principalmente de regiones tropicales o subtropricales, como Brasil y otros pa\u00edses de Sudam\u00e9rica, Asia y \u00c1frica; tambi\u00e9n desde distintos vegetales y semillas. Esto probablemente justifique su aparici\u00f3n en jardineros, labradores, entrenadores de animales, hortifruticultores, semilleros y mineros<\/p>\n<p>A diferencia de lo que ocurre en animales, en la mayor\u00eda de los casos, este microorganismo ingresa al hombre por alg\u00fan trauma en la piel producido por plantas con espinas o astillas.<\/p>\n<p>La transmisi\u00f3n zoon\u00f3tica es posible, pero de baja frecuencia y los animales implicados son principalmente gatos, ya que \u00e9stos tienen el h\u00e1bito de afilar sus garras en troncos de \u00e1rboles, y cubrir sus fecas con tierra o arena, por lo que el hongo pudiera localizarse en sus garras. El primer reporte humano de esporotricosis transmitida por un felino dom\u00e9stico fue en Brasil en el a\u00f1o 1982 y posterior a esto se han descrito otros casos en la literatura internacional.<\/p>\n<p>Un estudio realizado en la ciudad de R\u00edo de Janeiro report\u00f3 124 casos de esporotricosis en pacientes caninos y felinos indistintamente entre los a\u00f1os 1998 y 2000; en nuestro pa\u00eds no existen informaci\u00f3n acerca de la prevalencia de esta enfermedad.<\/p>\n<p><strong>Signos cl\u00ednicos<\/strong><\/p>\n<p>Tanto en hombres como animales, existen tres formas de presentaci\u00f3n cl\u00ednica:<\/p>\n<p>\u2022 Cut\u00e1nea localizada.<\/p>\n<p>\u2022 Cut\u00e1nea diseminada.<\/p>\n<p>\u2022 Cut\u00e1nea linf\u00e1tica<\/p>\n<p>Los principales signos cl\u00ednicos se traducen en lesiones nodulares, \u00falceras y costras, seguido de inflamaci\u00f3n de toda la cadena linf\u00e1tica adyacente a la lesi\u00f3n, que usualmente es supurativa y ulcerada. (figuras 1 y 2)<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-69\" title=\"esporotricosis1\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/esporotricosis1.jpg\" alt=\"esporotricosis1\" width=\"203\" height=\"132\" \/><\/p>\n<p>Figura 1. Lesi\u00f3n ulcerada<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-70\" title=\"esporotricosis2\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/esporotricosis2.jpg\" alt=\"esporotricosis2\" width=\"202\" height=\"145\" \/><\/p>\n<p>Figura 2. Lesi\u00f3n Nodular<\/p>\n<p><strong>Manifestaciones cl\u00ednicas en felinos.<\/strong><\/p>\n<p>La esporotricosis felina es mucho m\u00e1s frecuente que en los perros; estudios previos relatan que esta proporci\u00f3n va del orden de 30: 1.<\/p>\n<p>Los gatos m\u00e1s afectados son aquellos que suelen estar en contacto con el exterior, machos mestizos, entre dos a tres a\u00f1os de edad. La principal forma de contagio es a trav\u00e9s de peleas, seguido del contacto con enfermos y tambi\u00e9n en forma iatrog\u00e9nica.<\/p>\n<p>Las lesiones tegumentarias son ulceradas o costrosas, ubicadas por lo general sobre los n\u00f3dulos, llegando a fistulizarse y drenar. Mayoritariamente se ubican en la cabeza en sitos como plano nasal y orejas. Al igual que en caninos, se pueden localizar en los miembros\u00a0anteriores y posteriores.<\/p>\n<p>En algunos casos existe compromiso de las mucosas nasal, oral o genital y presentaci\u00f3n de signos generales como fiebre, decaimiento y anorexia.<\/p>\n<p><strong>Manifestaciones cl\u00ednicas en caninos<\/strong><\/p>\n<p>La esporotricosis canina se manifiesta, la mayor\u00eda de las veces, en forma cut\u00e1nea localizada o cut\u00e1nea linf\u00e1tica, donde se evidencian n\u00f3dulos firmes y m\u00faltiples que pueden necrosarse en el centro; con frecuencia existen \u00e1reas verrucosas, fistulizadas y exudativas. Generalmente no existe prurito ni algia.<\/p>\n<p>En la forma cut\u00e1nea localizada los n\u00f3dulos surgen a partir de la puerta de entrada del agente, donde se produce una lesi\u00f3n conocida con el nombre de chancro esporotric\u00f3sico o esporotricoma. Es m\u00e1s frecuente en los miembros, desde donde asciende y llega a los linfon\u00f3dulos adyacentes y secundarios originando gradualmente una lesi\u00f3n con aspecto de rosario, de igual forma se evidencia una linfoadenomegalia.<\/p>\n<p>Los ex\u00e1menes sangu\u00edneos en ambos grupos de animales pueden llegar a evidenciar leucocitosis, neutrofilia, hipergiobulinemia e hipoalbuminemia; en el perfil bioqu\u00edmico alteraciones en ALAT, AST, creatinina y NUS.<\/p>\n<p><strong>Diagn\u00f3stico<\/strong><\/p>\n<p>El diagn\u00f3stico debe basarse en los datos obtenidos de la anamnesis e identificaci\u00f3n del agente, principalmente mediante cultivo micol\u00f3gico. Tambi\u00e9n puede realizarse un examen histopatol\u00f3gico y asociarse a ex\u00e1menes sangu\u00edneos como hemograma o perfil bioqu\u00edmico.<\/p>\n<p>La muestra para realizar el estudio micol\u00f3gico se recolecta desde exudados \u00a0y costras, las secreciones de lesiones ulceradas pueden ser recolectadas con esp\u00e1tula, bistur\u00ed rombo o t\u00f3rula, previa limpieza del \u00e1rea afectada, y transportadas en frascos o tubos con soluci\u00f3n fisiol\u00f3gica est\u00e9ril para evitar deshidrataci\u00f3n del material cl\u00ednico. En cuanto la muestra llega al laboratorio se realiza un examen microsc\u00f3pico directo con hidr\u00f3xido de potasio 10 20% m\u00e1s tinta quink parquer de color negra, donde se observan c\u00e9lulas levad uriformes,ovoides, levemente alargadas, de 2 3 \u00b5m de di\u00e1metro.<\/p>\n<p>Para el aislamiento, identificaci\u00f3n y demostraci\u00f3n del dimorfismo f\u00fangico, se realiza una siembra por duplicado en placas con agar Sabouraud glucosa m\u00e1s cloranfenicol, que son incubadas a 25\u00b0C y 37\u00b0C, por un per\u00edodo entre dos a 10 d\u00edas, siendo realizados ex\u00e1menes macro y micromorfol\u00f3gicos del agente.<\/p>\n<p>Los cultivos desarrollados a 37\u00b0C presentan colonias levaduriformes de color claro y consistencia cremosa, a 25 \u00b0C se observan colonias filamentosas de color gris oscuro (Figura3).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-71\" title=\"esporotricosis3\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/esporotricosis3.jpg\" alt=\"esporotricosis3\" width=\"203\" height=\"136\" \/><\/p>\n<p>Figura 3. Colonia de Sporothrix schenkii crecida a 25\u00baC.<\/p>\n<p>El estudio de la micromorfolog\u00eda revela levaduras redondas con presencia de c\u00e9lulas ovales o alargadas. En la forma filamentosa se demuestra la presencia de hifas finas septadas y ramificadas con abundantes conidios de tama\u00f1o peque\u00f1o dispuestos en su extremidad dando el aspecto de una \u00abmargarita\u00bb (figura 4).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-72\" title=\"esporotricosis4\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/esporotricosis4.jpg\" alt=\"esporotricosis4\" width=\"193\" height=\"138\" \/><\/p>\n<p>Figura 4. Hifa hialina septada que sostiene un grupo de conidios<\/p>\n<p>Para el citodiagn\u00f3stico (figura 5) se recomienda realizar una biopsia directamente desde la lesi\u00f3n, esto permite evidenciar el agente en un gran n\u00famero de formas, por esto siempre debe realizarse cultivo micol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n existen pruebas de inmunohistoqu\u00edmica que incluyen reacciones de fijaci\u00f3n del complemento, inmunodifusi\u00f3n, inmunofluorescencia y ELISA, que se caracterizan por la rapidez en la entrega de resultados. En medicina veterinaria a\u00fan no se utiliza la intradermoreacci\u00f3n con esporotriquina como diagn\u00f3stico de rutina.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-73\" title=\"esporotricosis5\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/esporotricosis5.jpg\" alt=\"esporotricosis5\" width=\"203\" height=\"134\" \/><\/p>\n<p>Figura 5. Peque\u00f1os elementos redondeados que sugieren elementos f\u00fangicos. Tinci\u00f3n de Grocott<\/p>\n<p><strong>Tratamiento<\/strong><\/p>\n<p>El tratamiento usualmente tiene una duraci\u00f3n entre cuatro a ocho semanas, con antif\u00fangicos como ketoconazol e itraconazol en dosis de 5 mg\/Kg cada 12 horas.<\/p>\n<p>La literatura tambi\u00e9n se\u00f1ala el tratamiento con yoduro de potasio, siendo\u00a0poco efectivo y t\u00f3xico para la gran mayor\u00eda\u00a0de nuestros pacientes.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>1. Almeida F, Sampaio SAP, Lacaz CS, Fernandes JC. Dados estatisticos sobre a esporotricose. Analise de 344 casos. An bras Dermatol 1955;30:9 12.<\/p>\n<p>2. Barros MB, Schubach TM, Gutierrez Galhardo MC, Schubach Ad, Monteiro PC, Reis RS, Zancope Oliveira RM, Lazera Md, Cuzzi Maya T, Blanco TC, Marzochi KB, Wanke B, Valle AC. Sporotrichosis: an emergent zoonosis in Rio de Janeiro. Mem Inst Oswaldo Cruz 2001;96(6):777 9.<\/p>\n<p>3. Bastos M, Pacheco T, Guti\u00e9rrez M, Fransesconi A. Sporotrichosis: an emergent zoonosis in Ri\u00f3 de Janeiro. Mem Inst Osvaldo Cruz, Rio de Janeiro. 2001, 96: 777 779.<\/p>\n<p>4. D\u00edaz MC, Hermosilla G. Manual Te\u00f3rico del Curso internacional de Micolog\u00eda M\u00e9dica. Facultad de Medicina, Universidad de Chile. 2003.<\/p>\n<p>5. Dustan R, Langhan R, Reimann K, Wakenell P. Feline sporotrichosis: a report of five cases with transmission to humans. J Am Acad Dermatol. 1986, 15: 37 45.<\/p>\n<p>6. Hoog G, Guarro J, Gen\u00e9 J, Figueras M. Athas of cl\u00ednica\u00a1 fungi. Central Bureau for schimmecultures, Netherlands Universitat Rovira et Virgilli, Spain 2000.<\/p>\n<p>7. Londero A, Castro R, Fischman O. Two caaes of sporotrichosis in dog in Brazil. Sabouradia. 1964, 18: 273 274.<\/p>\n<p>8. Nobre M, Potter A, Cactano D, Lonardo L, Araujo M, Ferreiro L. Recurrence of sporotrichosis in cats zoonotic involvement. Rev Iberoam Micol. 2001, 18: 137 143.<\/p>\n<p>9. Nobre M, Antunes T, Aparecida I, Berg V, Thomaz L, Gevehr C, Araujo M, Ferreiro L. Development of experimental sporotrichosis in murine model with yeast and mycelial forms of Sporothrix schenkii. Acta scientiae veterinariae. 2003, 31: 161166.<\/p>\n<p>10. Oliveira M, Mattos M, Lazera M, Reis R, Chicarino J. Zoonotic sporothricosis transmitted by cats in Rio de Janeiro, Brazil. A case report. Dermatology Online Journal. 2002, 8: 5 9.<\/p>\n<p>11. Orzechowski M, Nobre M, Sampaio D, Antunes T, Nascente P, Araujo F, Araujo M. Esporotricose felina com envolvimento humano na cidale de Pelotas, RS, Brasil. Ciencia Rural, Santa Mar\u00eda. 2004, 34: 1961 1963.<\/p>\n<p>12. Read SI, Sperling LC. Feline sporotrichosis. Transmission to man. Arch Dermatol 1982;118(6):429 31.<\/p>\n<p>13. RestrepoA, Robledo J, G\u00f3mez I, Tabares A, Guti\u00e9rrez R. Itraconazole therapy in limphangitic and cutaneus sporotrichosis. Arch Dermatol. 1986, 122: 413 417.<\/p>\n<p>14. Reed K, Moore F, Geiger G, Stemper M. Zoonotic transmission of sporotrichosis and review. Clin Infect Dis. 1993, 16: 3883 387.<\/p>\n<p>15. Zamri Saad M, Salmiyah TS,\u00a0Jasni S, Cheng BY, Basri K. Feline sporotrichosis: an increasingly important zoonotic disease in Malaysia. Vet Rec\u00a01990;127(19):480.<\/p>\n<p>Agradecimientos<\/p>\n<p>Al Biotecn\u00f3logo Luis Milla por su aporte en esta revisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Autor: Dra. Pamela Thomson M., MV. Programa Mag\u00edster en Ciencias Biol\u00f3gicas. Universidad de Chile.<\/p>\n<p>Fuente: Mevepa.cl<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n La esporotricosis es una micosis subcut\u00e1nea, de evoluci\u00f3n variable, causada por un hongo sapr\u00f3fito que se clasifica taxon\u00f3micamente en el Phylum Ascomycota, Clase Hyphomycetes,\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,1],"tags":[43],"class_list":["post-68","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-articulos","category-sin-categoria","tag-esporotricosis"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=68"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=68"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=68"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=68"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}