{"id":823,"date":"2009-09-19T23:44:20","date_gmt":"2009-09-20T04:44:20","guid":{"rendered":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/?p=823"},"modified":"2009-09-19T23:44:20","modified_gmt":"2009-09-20T04:44:20","slug":"terapia-asistida-con-animales-en-ninos-con-trastornos-de-deficit-de-atencion-e-hiperactividad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/2009\/09\/19\/terapia-asistida-con-animales-en-ninos-con-trastornos-de-deficit-de-atencion-e-hiperactividad\/","title":{"rendered":"Terapia asistida con animales en ni\u00f1os con trastornos de d\u00e9ficit de atenci\u00f3n e hiperactividad"},"content":{"rendered":"<p>Acariciar un animal es beneficioso para la salud y el bienestar de las personas, ya que la calidad de las relaciones sociales depende en gran parte del tacto. Las sesiones de terapia o educaci\u00f3n son una gratificaci\u00f3n t\u00e1ctil, con valor terap\u00e9utico, tanto para la mejora de la salud psicol\u00f3gica como de la f\u00edsica.<\/p>\n<figure id=\"attachment_817\" aria-describedby=\"caption-attachment-817\" style=\"width: 284px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/ar3109_masignesfigura1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-817\" title=\"ar3109_masignesfigura1\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/ar3109_masignesfigura1-284x300.jpg\" alt=\"Al Canis familiaris tambi\u00e9n se le puede utilizar como modelo para trabajar con ni\u00f1os que tengan problemas de lectura. Aqu\u00ed tenemos a Airon \u201cleyendo una revista\u201d. (Foto: M.A. Signes)\" width=\"284\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/ar3109_masignesfigura1.jpg 284w, https:\/\/cdn.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/ar3109_masignesfigura1.jpg 303w\" sizes=\"auto, (max-width: 284px) 100vw, 284px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-817\" class=\"wp-caption-text\">Al Canis familiaris tambi\u00e9n se le puede utilizar como modelo para trabajar con ni\u00f1os que tengan problemas de lectura. Aqu\u00ed tenemos a Airon \u201cleyendo una revista\u201d. (Foto: M.A. Signes)<\/figcaption><\/figure>\n<p>Miguel \u00c1ngel Signes Llopis es experto en problemas de comportamiento, modificaci\u00f3n de conducta, Asesor y Terapeuta canino certificado por AEPE en el Curso M\u00e1ster de Etolog\u00eda Canina Avanzada. T\u00e9cnico en Terapia Asistida con Animales por la Fundaci\u00f3n Bocal\u00e1n. Trabaja en el \u00c1rea de Etolog\u00eda Cl\u00ednica y de Terapias de la Asociaci\u00f3n para el Estudio del Perro y su Entorno de la que es socio (www.aepe.net). Asociado de la Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Terapias Asistidas con Animales y Naturaleza (www.aetana.es). Curso de Etolog\u00eda Cl\u00ednica y Bienestar Animal impartido en la UEX. Presidente de la Asociaci\u00f3n de Terapias y Actividades Asistidas con Animales de la Safor (www.ataaasafor.es). Autor de varios art\u00edculos sobre terapia asistida con animales. Colaborador de la revista Especies.<\/p>\n<p>Hart (2003): \u201cLos efectos calmantes de los animales son especialmente valiosos con los ni\u00f1os que muestran alteraciones de falta de atenci\u00f3n e hiperactividad y trastornos de conducta y han servido de base para intervenciones terap\u00e9uticas. Una amplia serie de estudios en un entorno educativo ha mostrado que los animales atra\u00edan y manten\u00edan la atenci\u00f3n de los ni\u00f1os y dirig\u00edan su atenci\u00f3n al exterior (Katcher &amp; Wilkins, 1997). Calmar a los ni\u00f1os fue un primer paso esencial. Una vez que su atenci\u00f3n hab\u00eda sido movilizada y dirigida hacia fuera, la agitaci\u00f3n y las agresiones disminu\u00edan, mejorando el entorno educativo. Las mejoras en la conducta se generalizaron a otras situaciones pedag\u00f3gicas, pero no a todas\u201d.<\/p>\n<p>Al Canis familiaris tambi\u00e9n se le puede utilizar como modelo para trabajar con ni\u00f1os que tengan problemas de lectura. Aqu\u00ed tenemos a Airon \u201cleyendo una revista\u201d. (Foto: M.A. Signes)Sabemos que los ni\u00f1os y los adolescentes con Trastornos D\u00e9ficit de Atenci\u00f3n (T.D.A) e Hiperactividad (H) tienen problemas psicosociales y suelen mostrar impulsividad, agresividad, impaciencia, trastornos conductuales, falta de tacto en el trato con otras personas, b\u00fasqueda de sensaciones nuevas (por lo que suelen adoptar comportamientos de riesgo), conductas desafiantes, baja autoestima, problemas en la atenci\u00f3n, concentraci\u00f3n, aprendizaje y en el rendimiento. Todo ello provoca fracaso escolar y conflictos en las relaciones interpersonales, entre otros problemas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n estos ni\u00f1os y adolescentes suelen tener ansiedad, estr\u00e9s y depresi\u00f3n, y un animal de compa\u00f1\u00eda tiene un impacto directo tanto en la respuesta psicol\u00f3gica como en la fisiol\u00f3gica, reduciendo estas sintomatolog\u00edas. Friedmann (2003) dice a este respecto: \u201cLa observaci\u00f3n impl\u00edcita o el estar en presencia de animales tiene un impacto directo tanto en la respuesta fisiol\u00f3gica (Friedmann et al., 1983b) como en la salud psicol\u00f3gica: menor ansiedad (Sebkova, 1977) y menos depresi\u00f3n (Holcomb et al., 1997)\u201d. Serpell (2003) dice respecto al estr\u00e9s: \u201cLos animales de compa\u00f1\u00eda pueden proporcionar a las personas una forma de apoyo social que reduce y amortigua el estr\u00e9s (McNicholas &amp; Collis, 1995; Serpell, 1996; Siegel, 1990)\u201d.<\/p>\n<p>Acariciar a un animal es beneficioso para la salud y el bienestar de una persona, ya que la calidad de las relaciones sociales depende en gran parte del tacto. Las sesiones de terapia o educaci\u00f3n son una gratificaci\u00f3n t\u00e1ctil, con valor terap\u00e9utico, tanto para la mejora de la salud psicol\u00f3gica como de la f\u00edsica. Fine (2003): \u201cBaun et al. (1984) opinan que los animales poseen un efecto tranquilizador sobre las personas y reducen su nivel de excitaci\u00f3n. Los datos de su estudio relacionaron el contacto t\u00e1ctil con un perro con bajas presiones sangu\u00edneas inducidas experimentalmente\u201d.<\/p>\n<p>Los objetivos a alcanzar en las sesiones de educaci\u00f3n o terapia asistida con animales con este colectivo son, entre otros, los siguientes:<\/p>\n<p>\u2022Mayor motivaci\u00f3n, atenci\u00f3n y concentraci\u00f3n en su entorno inmediato.<\/p>\n<p>\u2022Incremento en la motivaci\u00f3n frente a actividades como la lectura, el aprendizaje y el trabajo en equipo, mejorando la capacidad para seguir instrucciones.<\/p>\n<p>\u2022Reducci\u00f3n de la impulsividad y la agresividad.<\/p>\n<p>\u2022Mejora de la autoestima y la autodisciplina.<\/p>\n<p>Para alcanzarlos, los animales de compa\u00f1\u00eda se pueden aplicar en las sesiones de educaci\u00f3n o terapia de las siguientes maneras.<\/p>\n<p>Como fuente de tranquilidad y atenci\u00f3n<\/p>\n<p>Serpell (2003): \u201cLos animales pueden inducir un estado de relajaci\u00f3n inmediata, psicol\u00f3gicamente tranquilizador, por el simple hecho de atraer y mantener nuestra atenci\u00f3n (Katcher et al., 1983)\u201d.<\/p>\n<p>Los animales de compa\u00f1\u00eda son de gran utilidad ya que atraen y mantienen la atenci\u00f3n de ni\u00f1os o adolescentes con T.D.A.H, llegando a mejorar el entorno educativo y terap\u00e9utico. Es m\u00e1s, seg\u00fan Katcher y Wilkins (2003): \u201cLa atenci\u00f3n dirigida a los animales se asocia con una inhibici\u00f3n del comportamiento porque el ni\u00f1o no sabe qu\u00e9 va ha hacer el animal. El animal constituye un est\u00edmulo que presenta novedades constantes. La inhibici\u00f3n del comportamiento crea un periodo de tiempo durante el cual el ni\u00f1o puede formular preguntas acerca del animal. El animal crea una \u201cnecesidad de saber\u201d o una curiosidad que s\u00f3lo puede ser satisfecha si el ni\u00f1o formula las preguntas adecuadas\u201d.<\/p>\n<p><strong>Como objeto transicional<\/strong><\/p>\n<p>Utilizar a un perro como objeto transicional puede convertirse en una defensa muy efectiva contra el estr\u00e9s, la ansiedad y la inseguridad, siendo \u00e9ste para el ni\u00f1o y\/o adolescente una forma segura e inocua de reducir estos s\u00edntomas. Es m\u00e1s, un animal \u201cles abre la puerta\u201d, facilitando la expresi\u00f3n de sentimientos y explic\u00e1ndole experiencias que no le han contado al terapeuta.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, usando a un perro como objeto transicional se puede trabajar con los ni\u00f1os y los adolescentes la atenci\u00f3n, la concentraci\u00f3n, el fomento de la autodisciplina, el aumento de la autoestima, la sensibilidad, el amor sin propiedad, el compartir vivencias y posesiones, el \u00e1rea socioemocional, el reforzamiento l\u00f3gico matem\u00e1tico, la capacidad de c\u00e1lculo matem\u00e1tico y de asociar n\u00fameros a cantidades; el respetar turnos y el seguimiento de instrucciones; o programas de lectura y dicci\u00f3n, entre otras m\u00faltiples aplicaciones.<\/p>\n<p><strong>Como elemento no amenazador y compa\u00f1ero de juego<\/strong><\/p>\n<p>Para que el tratamiento sea m\u00e1s efectivo es bueno disponer de un marco en el que el ni\u00f1o o adolescente no se sienta amenazado o desafiado. Sabemos que los animales son menos desafiantes que los humanos lo que permite mejorar su habilidad de relacionarse sin amenazas. Seguidamente, es m\u00e1s f\u00e1cil que trasladen su inter\u00e9s hacia otros seres vivos, como el educador o terapeuta, lo que facilitar\u00e1 la comunicaci\u00f3n entre ambos, haciendo el animal de \u201clubricante social\u201d. Katcher y Wilkins (2003) dicen a este respecto: \u201cPuesto que la presencia del animal dirige la atenci\u00f3n del ni\u00f1o hacia el exterior, reduce el nivel de excitaci\u00f3n y permite que el ni\u00f1o perciba con m\u00e1s precisi\u00f3n el comportamiento de los terapeutas y otros ni\u00f1os, inhibiendo de esta manera la utilizaci\u00f3n de los prejuicios negativos acerca de la intenci\u00f3n del terapeuta. Esta tendencia favorec\u00eda el desarrollo de una red de atribuciones positivas hacia el animal, el personal relacionado con los animales y los otros ni\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>En cuanto a la utilizaci\u00f3n de un animal como compa\u00f1ero de juego, sabemos que es m\u00e1s efectivo que los juegos o juguetes tradicionales, ya que al ser un ser vivo provoca una gama de reacciones m\u00e1s amplia y es capaz de proporcionar mucha interacci\u00f3n. Katcher y Wilkins (2003) dicen: \u201cLos ni\u00f1os TDAH y con trastornos de conducta tienden a hacer atribuciones negativas acerca de sus compa\u00f1eros, sus padres y los adultos, proyectando hostilidad y justificando su propio comportamiento agresivo. La gente relacionada con los animales es percibida de forma positiva, y al introducir los animales en la terapia existe una mayor interacci\u00f3n positiva entre el paciente y el terapeuta\u201d.<\/p>\n<p>Como potenciador del aprendizaje<\/p>\n<p>Ruckert (2007): \u201cEn el curso de mis investigaciones y entrevistas, he comprobado que entre los animales y los ni\u00f1os se forma un v\u00ednculo especial que contribuye a un aprendizaje saludable. Desde el momento en que el ni\u00f1o o la ni\u00f1a se encuentra con el animal, \u00e9ste le servir\u00e1 de maestro, amigo y terapeuta\u201d. Tambi\u00e9n Melson (1990) nos dice que un perro es beneficioso para el desarrollo del ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Sabemos que un animal de compa\u00f1\u00eda no solo modifica el entorno educativo y terap\u00e9utico sino que adem\u00e1s, en ni\u00f1os con T.D.A.H., les puede ayudar a aprender nuevas habilidades y a reducir los problemas de comportamiento: \u201cAdem\u00e1s de ayudar en el aprendizaje de nuevas habilidades, la presencia de animales en entornos terap\u00e9uticos puede ser \u00fatil para reducir problemas de conducta de los pacientes (Burch 2003)\u201d.<\/p>\n<p>En un ni\u00f1o con problemas de comportamiento el hecho de realizar una actividad encaminada a cuidar, alimentar, cepillar o preparar la cama a un perro, no s\u00f3lo aumenta la autoestima, fortalece la socializaci\u00f3n y desarrolla la empat\u00eda, sino que estas actividades son las adecuadas en el tratamiento de personas con un comportamiento antisocial, un pobre sentido de la responsabilidad y un bajo nivel de autoestima. Katcher y Wilkins (2003) dicen: \u201cLa competencia conseguida a trav\u00e9s del dominio del miedo, el aprendizaje de los comportamientos necesarios para cuidar a los animales y el incremento de la habilidad para experimentar una interacci\u00f3n social gratificante con los animales, con el personal y con otros ni\u00f1os, aumentar\u00eda la autoestima y la probabilidad de que el ni\u00f1o deseara aprender en otros contextos\u201d.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, es aplicable en ni\u00f1os en los que el habla controlada no est\u00e1 bien desarrollada, pudi\u00e9ndose utilizar un perro para potenciar el aprendizaje. El ni\u00f1o le dar\u00eda \u00f3rdenes y el animal las cumplir\u00eda (si\u00e9ntate, \u00e9chate, vete a tu sitio, saluda, tr\u00e1eme la pelota, etc.). Katcher y Wilkins (2003) dicen: \u201cDescomponiendo el proceso de aprendizaje en unidades en las que el educador explica y muestra c\u00f3mo actuar, se ayuda al ni\u00f1o a desarrollar una capacidad para el habla controlada que es la gu\u00eda del comportamiento moral y favorable a la resoluci\u00f3n de problemas en los ni\u00f1os normales (Vygostky, 1986)\u201d.<\/p>\n<p>Como modelo<\/p>\n<p>Un ejemplo de la utilizaci\u00f3n del perro como modelo lo podr\u00edamos obtener cuando tratamos de fomentar la autodisciplina en el ni\u00f1o o adolescente. El simple hecho de adiestrar a un perro en la obediencia hace que perfeccione su capacidad de autodisciplina, adem\u00e1s de fomentar la concentraci\u00f3n y la seguridad.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en un ni\u00f1o que fracasa por falta atenci\u00f3n y concentraci\u00f3n en la realizaci\u00f3n de ejercicios matem\u00e1ticos. Con un perro se puede trabajar esta \u00e1rea como modelo, realizando el siguiente ejercicio matem\u00e1tico: en una pared de la sala se ponen los n\u00famero del 0 al 9 y los signos de la suma (+), resta (-), divisi\u00f3n (:) y multiplicaci\u00f3n (x). Se le pregunta al ni\u00f1o qu\u00e9 quiere que calcule el perro. El ni\u00f1o, por ejemplo, le contesta que quiere multiplicar 25 por 4. El perro le dice al ni\u00f1o el resultado, 100, tocando con el hocico los n\u00fameros, 1, 0, 0. Seguidamente, es el animal, tocando mediante el hocico, el que le dice al ni\u00f1o el c\u00e1lculo que tiene que hacer. Si el ni\u00f1o se equivoca, el perro le puede ayudar hasta lograr el fin, que el ni\u00f1o realice correctamente el c\u00e1lculo.<\/p>\n<p>Como c\u00f3mplice<\/p>\n<p>Con estos ni\u00f1os se puede utilizar al animal como c\u00f3mplice. Por ejemplo, en el ejercicio matem\u00e1tico anterior el\/la terapeuta les puede pedir que hagan uno o dos c\u00e1lculos juntos. El ni\u00f1o dice los resultados y el perro los marca con el hocico.<\/p>\n<p>Otro ejemplo ser\u00eda que el ni\u00f1o y el perro han estado jugando con unas pelotas. Una vez finalizan el juego, al ni\u00f1o y al perro se les puede pedir que las guarden en un caj\u00f3n. Ambos participan en el seguimiento de instrucciones habiendo una complicidad entre ellos.<\/p>\n<p>Como reforzador de conductas<\/p>\n<p>Utilizando a un Canis familiaris como reforzador de conductas con este colectivo de ni\u00f1os se pueden trabajar muchos aspectos: la atenci\u00f3n, concentraci\u00f3n, bajada de la ansiedad, aumento de la autoestima y confianza en s\u00ed mismo, la autodisciplina o el seguimiento de instrucciones, entre otros.<\/p>\n<p>A un ni\u00f1o hiperactivo, que ya tiene inter\u00e9s por el animal y quiere jugar con \u00e9l, el terapeuta puede pedirle que permanezca sentado durante un tiempo antes de iniciar el juego y, de este modo, trabajar la tranquilidad y el seguimiento de instrucciones.<\/p>\n<p>Por otra parte, en un ni\u00f1o con T.D.A., si el objetivo es trabajar el mantenimiento de la atenci\u00f3n durante un tiempo, la concentraci\u00f3n, la responsabilidad y el aumento de la autoestima, se le podr\u00eda asignar la tarea de alimentar al animal, rellenando un juguete interactivo del perro con bolitas de pienso y que una vez ha finalizado de rellenar, se le da al perro para que saque las bolitas de su interior. El perro al tocar el juguete con la pata o el hocico hace caer las bolitas de pienso y se las come, reforzando la conducta del ni\u00f1o.<\/p>\n<p>En definitiva, la utilizaci\u00f3n de animales de compa\u00f1\u00eda, especialmente el Canis familiaris, como herramienta al servicio del educador\/a o terapeuta potencia el aprendizaje, modifica el entorno educativo y terap\u00e9utico y facilita que se logren los objetivos m\u00e1s r\u00e1pidamente, resultando especialmente \u00fatil en ni\u00f1os con trastornos d\u00e9ficit de atenci\u00f3n e hiperactividad, mejorando su calidad de vida y su integraci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p>Cusack, O. (2.008): Animales de Compa\u00f1\u00eda y Salud Mental. 2\u00aa Edici\u00f3n. Fundaci\u00f3n Affinity.<\/p>\n<p>Fine A. H. (2003): Manual de Terapia Asistida por Animales. Fundaci\u00f3n Affinity.<\/p>\n<p>Levinson, B.M (2.006): Psicoterapia Infantil Asistida por Animales. Fundaci\u00f3n Affinity.<\/p>\n<p>Ruckert, J. (2.007): Terapia a cuatro patas. 2\u00aa Edici\u00f3n. Fundaci\u00f3n Affinity.<\/p>\n<p>Signes M.A., Rodrigo M.D. (Agosto, 2009) en: \u201cAnimales de Compa\u00f1\u00eda y Ni\u00f1os: Una Relaci\u00f3n Educativa y Terap\u00e9utica\u201d (www.ataaasafor.es). Consultado el 05\/09\/09.<\/p>\n<p>Fuente: Portal Veterinaria Argos<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Acariciar un animal es beneficioso para la salud y el bienestar de las personas, ya que la calidad de las relaciones sociales depende en gran\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,1],"tags":[],"class_list":["post-823","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-articulos","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/823","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=823"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/823\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=823"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=823"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=823"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}