{"id":83,"date":"2009-05-21T10:49:08","date_gmt":"2009-05-21T17:49:08","guid":{"rendered":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/?p=83"},"modified":"2009-05-21T10:49:08","modified_gmt":"2009-05-21T17:49:08","slug":"comparacion-de-la-eficiencia-de-dos-tecnicas-de-diagnostico-de-giardiasis-canina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/2009\/05\/21\/comparacion-de-la-eficiencia-de-dos-tecnicas-de-diagnostico-de-giardiasis-canina\/","title":{"rendered":"Comparaci\u00f3n de la Eficiencia de Dos T\u00e9cnicas de Diagn\u00f3stico de Giardiasis Canina"},"content":{"rendered":"<p><strong>Sumario<\/strong><\/p>\n<p>Con el prop\u00f3sito de determinar la eficiencia de dos sencillos m\u00e9todos coprol\u00f3gicos de flotaci\u00f3n para la detecci\u00f3n de quistes de Giardia sp., durante el a\u00f1o 2000 se analizaron simult\u00e1neamente muestras de heces fecales de 63 perros de la ciudad de Corrientes, Argentina, de ambos sexos y distintas edades y razas. La t\u00e9cnica del sulfato de cinc al 33% detect\u00f3 6 casos positivos (9,52%), en tanto que la soluci\u00f3n sobresaturada de cloruro de sodio solamente se\u00f1al\u00f3 3 animales infestados (4,76%), por lo cual el primer m\u00e9todo result\u00f3 m\u00e1s eficiente. Colateralmente, se resalta la importante tasa de infestaci\u00f3n hallada en los caninos estudiados.<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La giardiosis es una enfermedad parasitaria del hombre y algunos animales dom\u00e9sticos, provocada por un protozoario flagelado del g\u00e9nero Giardia, que se localiza en el tracto intestinal. En otros pa\u00edses, la prevalencia rondar\u00eda el 10% en perros adultos bien cuidados, ascendiendo a 36-50% en cachorros y hasta el 100% en animales de criaderos (1). En la Provincia de Buenos Aires la infestaci\u00f3n ser\u00eda m\u00e1s baja, superando apenas el 4% de caninos encuestados (7). En Corrientes no existen datos sobre la prevalencia de este par\u00e1sito, no obstante lo cual han trascendido datos de hallazgos ocasionales (asintom\u00e1ticos), efectuados por veterinarios de profesi\u00f3n libre.<\/p>\n<p>Si bien algunos autores sugieren la existencia de una especie propia de los caninos, a la que denominan Giardia canis (2, 5, 6), otros m\u00e1s cautelosos optan por denominar al par\u00e1sito del perro con su g\u00e9nero taxon\u00f3mico, sin abrir juicio sobre su especificidad (1, 3, 4). La parasitosis es frecuente en el ser humano, pero a\u00fan se discute si se trata de una zoonosis (1, 6). Aunque en caninos la prevalencia pueda ser significativa, la enfermedad cl\u00ednica es bastante rara, pero cuando se presenta es grave (5), resultando importante efectuar un precoz diagn\u00f3stico e instaurar el tratamiento adecuado.<\/p>\n<p>El prop\u00f3sito del trabajo fue evaluar comparativamente la eficiencia de dos sencillas t\u00e9cnicas coprol\u00f3gicas basadas en la flotaci\u00f3n de quistes y ulterior identificaci\u00f3n microsc\u00f3pica del flagelado, brindando al veterinario cl\u00ednico informaci\u00f3n \u00fatil para acceder a un diagn\u00f3stico m\u00e1s certero. Colateralmente, se efectu\u00f3 un relevamiento sobre la existencia de giardiosis en perros de la ciudad de Corrientes.<\/p>\n<p><strong>Material y m\u00e9todos<\/strong><\/p>\n<p>Durante el a\u00f1o 2000 se recolectaron muestras de materia fecal provenientes de 63 caninos de ambos sexos y distintas edades (30 d\u00edas a 14 a\u00f1os) y razas (mascotas domiciliarias, pacientes de cl\u00ednicas, perros callejeros), en distintos barrios de la ciudad de Corrientes.<\/p>\n<p>Los quistes de Giardia sp. se identificaron microsc\u00f3picamente, previo enriquecimiento por flotaci\u00f3n, para el cual se emplearon simult\u00e1neamente soluci\u00f3n sobresaturada de cloruro de sodio (4) y de sulfato de cinc al 33% (1). La t\u00e9cnica consisti\u00f3 en mezclar 2 g de heces con 15 ml de cada soluci\u00f3n, tamizar la mezcla a trav\u00e9s de un colador fino, centrifugar el filtrado durante 3-5 min a 1.500 rpm y realizar la observaci\u00f3n microsc\u00f3pica (100x y 400x), a partir de una al\u00edcuota del sobrenadante tomada con un asa bacteriol\u00f3gica, entre porta y cubreobjeto. La visualizaci\u00f3n \u00aben fresco\u00bb se optimiz\u00f3 agregando algunas gotas de soluci\u00f3n lugol, para mejorar el contraste.<\/p>\n<p>Se cuantific\u00f3 la cantidad de quistes contados por campo microsc\u00f3pico y mediante ocular microm\u00e9trico, se procedi\u00f3 a determinar sus dimensiones.<\/p>\n<p><strong>Resultados y discusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En la Tabla 1 se exponen los resultados comparativos. En 3 animales, ambas t\u00e9cnicas permitieron arribar a id\u00e9nticos resultados positivos, pero hubo otros 3 casos en los cuales los quistes solamente pudieron detectarse mediante la flotaci\u00f3n con sulfato de cinc. La infestaci\u00f3n ocurri\u00f3 tanto en machos como en hembras, pero en casi todos los casos apareci\u00f3 en ani\u00acmales j\u00f3venes, menores de 5 meses de edad. La \u00fanica excepci\u00f3n se registr\u00f3 en un macho de 6 a\u00f1os.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-84\" title=\"diagn_giardias1\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/diagn_giardias1.gif\" alt=\"diagn_giardias1\" width=\"420\" height=\"71\" \/><\/p>\n<p>Tabla 1. Resultados obtenidos seg\u00fan la t\u00e9cnica empleada.<\/p>\n<p>Mientras que la flotaci\u00f3n con soluci\u00f3n sobresaturada de cloruro de sodio permiti\u00f3 detectar 3 casos positivos (4,76%), el m\u00e9todo que utiliz\u00f3 sulfato de cinc ampli\u00f3 la cantidad a 6 animales infestados (9,52%), revelando mayor eficacia para evidenciar quistes de Giardia sp. en caninos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el sulfato de cinc posibilit\u00f3 registrar mayor n\u00famero de quistes por campo microsc\u00f3pico. Tomando un caso como ejemplo, cuando esta soluci\u00f3n permiti\u00f3 detectar un promedio de 6 quistes\/campo, con el cloruro de sodio solamente pudieron visualizarse 2 quistes\/campo (400x).<\/p>\n<p>El di\u00e1metro m\u00e1ximo de los quistes de Giardia sp. (Figura 1) fluctu\u00f3 entre 6,5 y 8,7 \u03bcm. En algunas de las muestras analizadas, pudo observarse la presencia de huevos de Ancylostoma caninum; Toxocara canis y Trichuris vulpis, as\u00ed como ooquistes de Isospora ohioensis y -en un caso- huevos de Ascaridia galli, par\u00e1sito de las aves.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-85\" title=\"diagn_giardias2\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/diagn_giardias2.gif\" alt=\"diagn_giardias2\" width=\"390\" height=\"270\" \/><\/p>\n<p>Figura 1. Quiste de Giardia sp (400x).<\/p>\n<p>La tasa de animales positivos hallada en el presente estudio es superior a la reportada para perros de otras zonas del pa\u00eds (2, 7), pero considerablemente m\u00e1s baja que la publicada por investigadores estadounidenses (1). Cabe destacar que, hasta donde conocemos, en Corrientes no se han registrado casos cl\u00ednicos de enfermedad producidos por Giardia sp., pero debe tenerse en cuenta que el par\u00e1sito est\u00e1 presente y podr\u00eda llegar a constituir un problema para la salud de los caninos.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, surge que el m\u00e9todo coprol\u00f3gico de flotaci\u00f3n con sulfato de cinc al 33% es superior al que utiliza soluci\u00f3n sobresaturada de cloruro de sodio, por haber sido capaz de detectar mayor n\u00famero de animales infestados y mayor cantidad de quistes por campo microsc\u00f3pico. Por otra parte, la elevada cantidad de perros infestados, cercana al 10% del total encuestado, alerta respecto a la necesidad de vigilar la eventual aparici\u00f3n de casos cl\u00ednicos de giardiosis canina en la ciudad de Corrientes.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>1.- Barr CS, Bowman DD. 1995. Giardiasis. Selecc. Vet. 3: 43-48.<br \/>\n2.- Corujeira M. 1991. Giardiasis-giardiosis canina. Rev. Avepa 30: 32-41.<br \/>\n3.- Georgi JR, Georgi ME. 1994. Parasitolog\u00eda en Cl\u00ednica Canina, Interamericana, M\u00e9xico, p. 59-61.<br \/>\n4.- Hendrix CM. 1999. Diagn\u00f3stico Parasitol\u00f3gico Veteri\u00acnario, 2\u00ba ed., Harcourt Brace, Madrid, p. 59-101.<br \/>\n5.- Merck &amp; Co. 1991. The Merck Veterinary Manual, 7th ed., Rahway, New Jersey, p. 232-234.<br \/>\n6.- Pasucci JA. 1996. Giardiasis: actualizaci\u00f3n de una zoono\u00acsis discutida. Therios 12: 184-197.<br \/>\n7.- Venturini L, Radman NE. 1988. Frecuencia de Toxocara canis, Ancylostoma caninum y Giardia sp. seg\u00fan el sexo y la edad, en caninos de La Plata, Argentina. Rev. Med. Vet. 69: 161-165.<\/p>\n<p>Autores: Binda, J.A.; Moriena, R.A.; Alvarez, J.D.<br \/>\nC\u00e1tedra de Parasitolog\u00eda y Enfermedades Parasitarias, Facultad de Ciencias Veterinarias, Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), Provincia de Corrientes, Argentina.<\/p>\n<p>Fuente: www.portalveterinaria.com.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sumario Con el prop\u00f3sito de determinar la eficiencia de dos sencillos m\u00e9todos coprol\u00f3gicos de flotaci\u00f3n para la detecci\u00f3n de quistes de Giardia sp., durante el\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,1],"tags":[45,39],"class_list":["post-83","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-articulos","category-sin-categoria","tag-giardiasis","tag-parasitologia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}