{"id":858,"date":"2009-09-30T10:09:43","date_gmt":"2009-09-30T15:09:43","guid":{"rendered":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/?p=858"},"modified":"2009-09-30T10:09:43","modified_gmt":"2009-09-30T15:09:43","slug":"las-mascotas-fuente-de-bienestar-para-los-ninos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/2009\/09\/30\/las-mascotas-fuente-de-bienestar-para-los-ninos\/","title":{"rendered":"Las mascotas, fuente de bienestar para los ni\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p>Quienes se implican en el cuidado de un animal se hacen m\u00e1s responsables y adquieren una mayor competencia social<\/p>\n<p>Las mascotas pueden convertirse en el mejor aliado de padres y educadores para la socializaci\u00f3n de ni\u00f1os y adolescentes. Si al gran inter\u00e9s por los animales de compa\u00f1\u00eda se une un cuidado adecuado, estos pueden ser una fuente indiscutible de salud ps\u00edquica y social para los m\u00e1s peque\u00f1os. Algunos psic\u00f3logos y psiquiatras infantiles ya usan animales en la atenci\u00f3n a ni\u00f1os con diagn\u00f3sticos de hiperactividad o accesos de ira.<\/p>\n<h2>M\u00e1s que un compa\u00f1ero de juego<\/h2>\n<p>Es una reacci\u00f3n rec\u00edproca: los ni\u00f1os gustan a las mascotas, en general, y las mascotas -sobre todo los perros- a los ni\u00f1os. En el libro \u00abLos ni\u00f1os necesitan animales de compa\u00f1\u00eda\u00bb, de Plataforma actual y la Fundaci\u00f3n Affinity, Dieter Krowatschek, psic\u00f3logo infantil y escolar que trabaja en Marburgo (Alemania), explica que su inter\u00e9s por las mascotas se debe a diversas razones: son m\u00e1s curiosos que los adultos y menos precavidos al interactuar con otras especies; aprecian el hecho de que la mayor\u00eda se comporte de forma infantil, lo que les confiere una gran ventaja como compa\u00f1eras de juego; y, entre todas ellas, se sienten atra\u00eddos en especial por los cachorros.<\/p>\n<p>Todo esto explica que en Espa\u00f1a haya 22 millones de mascotas que conviven con los ni\u00f1os. Gracias a esta convivencia, los peque\u00f1os de la casa que se implican en su cuidado se hacen m\u00e1s responsables y adquieren una mayor competencia social. Adem\u00e1s, seg\u00fan destaca Krowastschek, en la sociedad coet\u00e1nea los animales de compa\u00f1\u00eda pueden convertirse en grandes y afectuosos amigos, tanto para los ni\u00f1os como para los adolescentes incomprendidos, puesto que ayudan a suplir la ausencia de los padres que soportan largas jornadas laborales.<\/p>\n<h2>Los canes contribuyen de forma notable a la socializaci\u00f3n de los ni\u00f1os con y sin discapacidad<\/h2>\n<p>Tambi\u00e9n ayudan a contrarrestar la perniciosa influencia de tantas horas de actividades en solitario, que favorecen la afici\u00f3n por los videojuegos o el ordenador, las pel\u00edculas de v\u00eddeo o la lectura de tebeos. Los ni\u00f1os y adolescentes que conviven con un animal de compa\u00f1\u00eda se relacionan con \u00e9l de una forma l\u00fadica y tienen una oportunidad \u00fanica de interactuar, jugar y conectar con otro ser vivo, as\u00ed como de educarlo.<\/p>\n<p>En el imaginario infantil, los ni\u00f1os se relacionan con distintos animales y adoptan roles o papeles diferentes: gracias a su desbordante capacidad de invenci\u00f3n se ponen en la piel de cualquier especie, incluso, de dinosaurios extinguidos. En general, los osos de trapo y los peluches les fascinan por su gran parecido con las mascotas reales, por lo que es muy f\u00e1cil que se identifiquen con ellos.<\/p>\n<h2>Perros y psic\u00f3logo infantil, un buen t\u00e1ndem<\/h2>\n<p>Los osos de peluche se utilizan en las consultas de psicolog\u00eda infantil para realizar ejercicios de proyecci\u00f3n de la imagen de los ni\u00f1os. Se les explica que \u00abese osito regordete saca malas notas en la escuela, tiene problemas en el colegio o en casa\u00bb. De esta forma, los peque\u00f1os se identifican con el mu\u00f1eco de trapo, comprenden y detectan que esos son los problemas que ellos tienen. Otro paso que se ha dado en las consultas de los psic\u00f3logos infantiles para sacar provecho a este entendimiento natural entre ni\u00f1os y mascotas ha sido la incorporaci\u00f3n de \u00e9stas a la sesi\u00f3n terap\u00e9utica.<\/p>\n<p>El propio Krowatschek colabora con su perra border collie Fly en sus sesiones con ni\u00f1os hiperactivos o con otros problemas de conducta. Al estar presente, el psic\u00f3logo les interroga de manera m\u00e1s sencilla con preguntas indirectas del estilo \u00aba Fly le gustar\u00eda saber&#8230; \u00ab. As\u00ed consigue que los ni\u00f1os respondan a cuestiones que de otro modo se callar\u00edan. El animal se convierte en un intermediario entre el ni\u00f1o y el psic\u00f3logo.<\/p>\n<p>El psiquiatra y psic\u00f3logo infantil Boris Levinson, de Brooklyn (EE.UU.), fue quien descubri\u00f3 la utilidad de los animales como ayuda terap\u00e9utica. A principios del siglo XX, observ\u00f3 que la presencia de su perro Jingles ayudaba a los ni\u00f1os autistas a abrirse. M\u00e1s tarde, se ha confirmado su ayuda en la atenci\u00f3n a menores con otros diagn\u00f3sticos. La presencia de Fly en la consulta de Krowatschek tranquiliza a los ni\u00f1os hiperactivos y con accesos de ira. Tambi\u00e9n se ha visto que los canes contribuyen de forma notable a la socializaci\u00f3n de los ni\u00f1os con discapacidad. Cuando se les proporciona un perro para que les acompa\u00f1e, son m\u00e1s aceptados y los otros ni\u00f1os se relacionan mejor con ellos.<\/p>\n<h2>Elegir una mascota<\/h2>\n<p>\u00bfSon todas las mascotas igual de buenas compa\u00f1eras? Seg\u00fan Krowatschek, el mejor amigo del ni\u00f1o es el perro, puesto que su capacidad de interacci\u00f3n supera con creces a la de otros animales de compa\u00f1\u00eda y porque exige m\u00e1s cuidados y educaci\u00f3n, tareas en las que se puede implicar a los menores. Pero, entre los perros, \u00bfcu\u00e1l es el m\u00e1s indicado? Este psic\u00f3logo denuncia que pel\u00edculas famosas de la filmograf\u00eda infantil en las que aparecen canes han contribuido a generar una gran confusi\u00f3n sobre las especies que mejor se adaptan a la convivencia en familia.<\/p>\n<p>Los husky, una de las razas frecuentes en filmes, est\u00e1n acostumbrados a tirar de trineos, por lo que quiz\u00e1 no sean los perros m\u00e1s adecuados para llevar con una correa; tampoco los de pelea o con instinto cazador. Krowatschek sugiere adoptar perros disciplinados, como el labrador, el cocker spaniel, los caniches o los canes que cuidan del ganado, ya que tienden a proteger.<\/p>\n<h2>La decisi\u00f3n m\u00e1s adecuada antes de adquirir una mascota es consultar con un veterinario<\/h2>\n<p>Los veterinarios Pedro Carracedo y Beatriz Mor\u00e9n, de Barcelona, afirman que no se puede recomendar una raza u otra, sino que cualquiera de tama\u00f1o peque\u00f1o o medio es apropiada para un ni\u00f1o, siempre que est\u00e9 bien educado. La clave para que haya un buen entendimiento entre ambos es la educaci\u00f3n y la socializaci\u00f3n de los animales.<\/p>\n<h2>Consejos \u00fatiles<\/h2>\n<p>Estos veterinarios aconsejan seleccionar, de una camada de cachorros, a un individuo que no sea dominante ni miedoso. Despu\u00e9s hay que asegurarse de que desarrolle una etapa correcta de socializaci\u00f3n con otros animales, ni\u00f1os y personas adultas. Esto se consigue si se pasea con el cachorro por la calle a partir de los dos meses, en brazos hasta que reciba las vacunas pertinentes, y se le permite entrar en contacto con otros animales, personas y, sobre todo, ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es aconsejable, tanto en el caso de los perros como en el de los gatos, que el cachorro haya estado el m\u00e1ximo tiempo posible con la madre, ya que \u00e9sta act\u00faa de intermediaria entre los conflictos con otras cr\u00edas y educa. Se ha comprobado que, cuando un gato es amamantado con biber\u00f3n, al jugar controla menos los mordiscos y los ara\u00f1azos que un gato alimentado por su madre, quien le ense\u00f1a a ara\u00f1ar s\u00f3lo en ciertas ocasiones.<\/p>\n<p>Aunque el perro sea considerado la mascota \u00f3ptima para el ni\u00f1o, la convivencia con un felino tambi\u00e9n es interesante durante la infancia, ya que el peque\u00f1o puede encargarse de vigilar que no le falte, sobre todo, comida ni bebida. El abanico de opciones cuando se desea adquirir una mascota es muy amplio: desde el gato, al conejillo de indias, los h\u00e1msters, ratones, conejos, p\u00e1jaros, peces o ponis, entre otros.<\/p>\n<p>Estos animales, en la mayor\u00eda de los casos, requieren menos atenci\u00f3n que los perros, pero tambi\u00e9n es posible que interact\u00faen menos con los ni\u00f1os. Antes de adquirir una de estas mascotas es conveniente consultar con un veterinario. Se desaconsejan, no obstante, los animales ex\u00f3ticos, puesto que se rigen por normas de protecci\u00f3n muy rigurosas y su comportamiento es imprevisible.<\/p>\n<h2>Una mascota no es un juguete<\/h2>\n<p>Una premisa crucial para que la convivencia con un animal en la familia sea \u00f3ptima es recordar siempre que una mascota no es un juguete, sino un ser vivo que merece respeto, cuidados y atenci\u00f3n. Los beb\u00e9s y los ni\u00f1os muy peque\u00f1os pueden no interpretarlo as\u00ed y manipular a los animales como si fueran un mu\u00f1eco e, incluso, da\u00f1arles. No est\u00e1n capacitados para entender la responsabilidad que entra\u00f1a, por lo que deber\u00e1n ser los padres quienes asuman el cuidado de la mascota.<\/p>\n<p>\u00abHay que inculcar al ni\u00f1o que el perro no es un juguete, no es un cami\u00f3n que se pueda desmontar o una Play Station. Es un miembro m\u00e1s de la familia que se merece respeto: hay que sacarlo a pasear, necesita comer, beber, hacer sus necesidades y un trato normal\u00bb, declara Carracedo. Los perros crecen, no son siempre cachorros, Hay que tener en cuenta estas premisas para disminuir las tasas de abandono de perros adultos. Quien adquiere un animal debe responsabilizarse de sus cuidados.<\/p>\n<p>El 60% de las veces que un perro propina un mordisco a un ni\u00f1o, el motivo es imputable al peque\u00f1o. Antes de los seis a\u00f1os, los menores tratan con demasiada brusquedad a las mascotas, seg\u00fan Krowatschek. Superada esa edad, a medida que el ni\u00f1o crece, mejora el trato y su car\u00e1cter se vuelve m\u00e1s responsable.<\/p>\n<h2>Normas para una convivencia feliz<\/h2>\n<p>Hay que trasmitir al ni\u00f1o que una mascota no es un juguete y ense\u00f1arle a coger en brazos y a manipular al perro con cuidado<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son las normas por las que deber\u00eda regirse la convivencia entre un animal y un ni\u00f1o? La primera y principal es, sin duda, educar al perro de manera que comprenda que, en la jerarqu\u00eda familiar, el ni\u00f1o se encuentra siempre por encima. Otra norma b\u00e1sica es no humanizar al perro. El ni\u00f1o debe aprender a interpretar su lenguaje corporal, sus necesidades, a darle \u00f3rdenes coherentes y a castigar con inmediatez, cuando haya cometido alg\u00fan error, para que el perro lo entienda. Tambi\u00e9n debe premiar con golosinas caninas si quiere adiestrar y ense\u00f1ar al perro, entre otras cosas, a dar la pata o a sentarse.<\/p>\n<p>Cuando los ni\u00f1os son muy peque\u00f1os, los padres deben asumir que el animal es responsabilidad suya. Deben hacerse cargo de \u00e9l y no dejar al peque\u00f1o a solas con el perro. Han de transmitirle, con insistencia, que no es un juguete, y ense\u00f1arle a coger en brazos y a manipular al perro con cuidado, a medida que crezca.<\/p>\n<p>Es tambi\u00e9n fundamental que el ni\u00f1o no se acerque al can mientras come o cuando lleva algo en la boca. Tampoco puede abalanzarse sobre el animal y ha de ser cuidadoso durante el juego. La familia debe mantener una actitud vigilante por si el perro atacara al peque\u00f1o. Hay que advertir al ni\u00f1o de que mantenga alejada la cara del hocico y que no empuje ni tire de la cola.<\/p>\n<p>Otras acciones que, en general, deben evitar los ni\u00f1os en su trato con el perro u otros animales es: gritarles cuando no obedezcan alguna indicaci\u00f3n; perseguir y arrinconar, ya que la mayor\u00eda se sienten atacados si se les acorrala; tirar con fuerza de la correa hacia un lado porque sienten p\u00e1nico al quedarse sin aire y obedecen peor; pegar con un objeto (un zapato o un peri\u00f3dico enrollado), ya que tienen memoria; esperar demasiado tiempo para castigar, puesto que olvidan pronto sus fechor\u00edas y s\u00f3lo entienden qu\u00e9 han hecho mal si se les reprende de inmediato; o aplicar castigos que no entienden o pueden causar enfermedad, como encerrarles, dejarles sin comida y sin agua.<\/p>\n<p>Se debe educar al perro con refuerzo positivo, amonestarle de inmediato cuando su conducta no sea la apropiada y darle \u00f3rdenes consecuentes. Si se cumplen todas estas normas b\u00e1sicas, la convivencia de un ni\u00f1o con un perro puede ser una gran fuente de bienestar, que eleva su autoestima, les motiva y les ayuda para su socializaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Fuente: DiarioSalud.net<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quienes se implican en el cuidado de un animal se hacen m\u00e1s responsables y adquieren una mayor competencia social Las mascotas pueden convertirse en el\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,1],"tags":[],"class_list":["post-858","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/858","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=858"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/858\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=858"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=858"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=858"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}