{"id":89,"date":"2009-05-21T10:58:45","date_gmt":"2009-05-21T17:58:45","guid":{"rendered":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/?p=89"},"modified":"2009-05-21T10:58:45","modified_gmt":"2009-05-21T17:58:45","slug":"torsion-de-la-raiz-mesenterica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vetpraxis.academy\/articles\/2009\/05\/21\/torsion-de-la-raiz-mesenterica\/","title":{"rendered":"Torsi\u00f3n de la Ra\u00edz Mesent\u00e9rica"},"content":{"rendered":"<p>La torsi\u00f3n de la ra\u00edz mesent\u00e9rica consiste en la rotaci\u00f3n axial en forma horaria o antihoraria del eje de la ra\u00edz mesent\u00e9rica.<\/p>\n<p>Se reconoce a esta patolog\u00eda como una entidad fatal, en la mayor\u00eda de los casos. Su causa es desconocida, aunque existen reportes que la relacionan con insuficiencia pancre\u00e1tica exocrina, enteritis linfoc\u00edtica-plasmoc\u00edtica y reconocidos factores predisponentes como ra\u00edz mesent\u00e9rica larga, intestino redundante y adherencias de manejos quir\u00fargicos anteriores. En humanos, uno de los factores predisponentes es la escasez de grasa intraperitoneal.<\/p>\n<p>La literatura referida a esta condici\u00f3n menciona a la raza Pastor Alem\u00e1n como la m\u00e1s representada, consider\u00e1ndose una patolog\u00eda poco com\u00fan en los peque\u00f1os animales, ya que ellos poseen intestinos y fijaciones mesent\u00e9ricas comparativamente cortas, con respecto a otras especies.<\/p>\n<p>Los signos cl\u00ednicos son con frecuencia peragudos, con distensi\u00f3n abdominal dolorosa y progresiva, debido al ac\u00famulo de gas en el lumen intestinal, favorecido por el sobrecrecimiento bacteriano y descomposici\u00f3n de la mucosa.<\/p>\n<p>El v\u00f3mito y la hematoquesia son de com\u00fan presentaci\u00f3n en este tipo de pacientes.<\/p>\n<p>Los fen\u00f3menos vasculares locales se suceden con gran velocidad, estableci\u00e9ndose la necrosis y la perforaci\u00f3n intestinal con rapidez. Se produce oclusi\u00f3n de venas, disminuci\u00f3n del retorno, \u00e9stasis e ingurgitaci\u00f3n retr\u00f3grada. El incremento de la presi\u00f3n hidrost\u00e1tica en el lecho capilar ocasiona extravasaci\u00f3n de plasma en la pared intestinal (edema), hacia la luz intestinal y hacia la cavidad peritoneal, lo que junto al secuestro de l\u00edquidos en la luz intestinal (transcelular o del tercer espacio) y a los v\u00f3mitos, es causa de deshidrataci\u00f3n e incluso shock hipovol\u00e9mico. Esta situaci\u00f3n se complica porque la \u00e9stasis venosa mantenida puede llevar a la rotura de los capilares (con o sin trombosis favorecida por la \u00e9stasis), con hemorragias murales hacia la luz intestinal y hacia la cavidad peritoneal, lo que agrava la situaci\u00f3n de hipovolemia. (Fotos 1, 2 y 3).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-90\" title=\"torsion1\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/torsion1.jpg\" alt=\"torsion1\" width=\"205\" height=\"149\" \/><\/p>\n<p>Foto 1: Abordaje mediante una incisi\u00f3n retroumbilical. N\u00f3tese la gran cantidad de l\u00edquido sanguinolento libre intraabdominal y la presencia de asas intestinales con hemorragia intramural.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-91\" title=\"torsion2\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/torsion2.jpg\" alt=\"torsion2\" width=\"206\" height=\"152\" \/><\/p>\n<p>Foto 2: Exposici\u00f3n de asas intestinales torcidas. N\u00f3tese la tensi\u00f3n mural a causa de la distensi\u00f3n por su contenido gaseosohemorr\u00e1gico, as\u00ed como la hemorragia de la pared.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-92\" title=\"torsion3\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/torsion3.jpg\" alt=\"torsion3\" width=\"207\" height=\"147\" \/><\/p>\n<p>Foto 3: Evidencia del sitio de torsi\u00f3n. N\u00f3tese el sentido horario de la torsi\u00f3n mesent\u00e9rica\u00a0en la transici\u00f3n \u00edleo-Colon.<\/p>\n<p>El edema mural, la distensi\u00f3n de la pared intestinal y la torsi\u00f3n pueden comprometer la circulaci\u00f3n arterial, de lo que se derivan graves consecuencias: necrosis intestinal, que progresa desde la mucosa hacia la serosa, y perforaci\u00f3n con peritonitis que lleva a un shock s\u00e9ptico hipodin\u00e1mico y, en estos casos, muchas veces a la muerte del paciente.<\/p>\n<p>No se precisa la perforaci\u00f3n intestinal para desencadenar el shock s\u00e9ptico, ya que la pared intestinal hip\u00f3xica pierde su funci\u00f3n de barrera y se produce la temida traslocaci\u00f3n bacteriana.<\/p>\n<p>En casos de distensi\u00f3n generalizada de asas, el aumento de la presi\u00f3n intraabdominal puede comprometer el retorno venoso a trav\u00e9s de la vena cava caudal y por compresi\u00f3n del diafragma, hacer m\u00e1s trabajosa la respiraci\u00f3n, lo que sumado a las condiciones vasculares antes descritas, ennegrece m\u00e1s a\u00fan el panorama para estos pacientes.<\/p>\n<p>Se describen graves alteraciones electrol\u00edticas y \u00e1cido-base. Generalmente existe una p\u00e9rdida de agua con disminuci\u00f3n del LEC con deshidrataci\u00f3n y disminuci\u00f3n del volumen sangu\u00edneo circulante, con hemoconcentraci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>La hipovolemia tiende a ser compensada por:<\/strong><\/p>\n<p>a) Respuesta adren\u00e9rgica, que parte de los receptores de presi\u00f3n ubicados en coraz\u00f3n, grandes vasos y cerebro, aumentado a su vez la resistencia vascular perif\u00e9rica por mecanismo de vasocontricci\u00f3n.<\/p>\n<p>b) Activaci\u00f3n del sistema reninaangiotensina-aldosterona, que aumenta la resistencia vascular perif\u00e9rica y la absorci\u00f3n tubular de sodio.<\/p>\n<p>c) El aumento de la secreci\u00f3n de hormona antidiur\u00e9tica (ADH), que estimula la reabsorci\u00f3n tubular de agua.<\/p>\n<p>Todas estas medidas tienden a mantener un volumen circulante eficaz que, mediante la redistribuci\u00f3n de la volemia, garantice el aporte sangu\u00edneo adecuado a los \u00f3rganos m\u00e1s exigentes.<\/p>\n<p>Existen igualmente desviaciones del equilibrio \u00e1cido-base, pudiendo a\u00f1adirse otros des\u00f3rdenes bioqu\u00edmicos o hematem\u00e9tricos como hiperamilasemia (por necrosis intestinal) o al reflujo del contenido intestinal hacia el P\u00e1ncreas, desviaci\u00f3n a la izquierda, azotemia (relacionada a catabolismo proteico por ayuno e insuficiencia renal aguda por hipovolemia o cr\u00f3nica preexistente) y elevaci\u00f3n de la\u00a0deshidrogenasa l\u00e1ctica LDH plasm\u00e1tica por necrosis intestinal.<\/p>\n<p>La imagenolog\u00eda constituye un certero aliado en este tipo de pacientes. Radiogr\u00e1ficamente, es com\u00fan encontrar incremento de la radioluscencia en la cavidad abdominal, visualiz\u00e1ndose las asas de intestino dilatadas y repletas de gas en su interior, generando el diagn\u00f3stico t\u00edpico de \u00cdleo gaseoso de distribuci\u00f3n localizado y, en la mayor\u00eda de las ocasiones, de severa intensidad. Ver foto 4.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-93\" title=\"torsion4\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/torsion4.jpg\" alt=\"torsion4\" width=\"205\" height=\"149\" \/><\/p>\n<p>Foto 4: \u00edleo Gaseoso Localizado Severo.<\/p>\n<p>El tratamiento debe ser orientado a prevenir el shock, controlar el dolor, mantener el gasto card\u00edaco y solucionar quir\u00fargicamente la torsi\u00f3n mesent\u00e9rica.<\/p>\n<p>Un correcto uso de cristaloides en uni\u00f3n a coloides es de vital importancia para mantener una adecuada presi\u00f3n del paciente, as\u00ed como el control de disrritmias card\u00edacas. El control del dolor disminuye la probabilidad de aparici\u00f3n de fen\u00f3menos arritmog\u00e9nicos, mejora la ventilaci\u00f3n del paciente y evita profundizar demasiado las anestesias (Pacientes clasificados como ASA IV y\/o CEPOD 2). El uso de heparina, DIVISO y antibioticoterapia endovenosa son recomendados en este tipo de pacientes.<\/p>\n<p>La cirug\u00eda debe ser realizada por manos h\u00e1biles, familiarizadas con el manejo delicado de los tejidos y la anatom\u00eda. El cirujano debe ser r\u00e1pido y certero en su desempe\u00f1o, tomando en cuenta el cr\u00edtico estado del paciente.<\/p>\n<p>Al abordar el abdomen por l\u00ednea media es frecuente encontrar hemoperitoneo, sobretodo si el diagn\u00f3stico es tard\u00edo.<\/p>\n<p>Debido a la descripci\u00f3n de fen\u00f3menos de reperfusi\u00f3n causados por radicales libres derivados del ox\u00edgeno luego de la desrotaci\u00f3n del v\u00f3lvulo intestinal, incrementando la mortalidad en estos pacientes durante o despu\u00e9s de la cirug\u00eda, el autor recomienda realizar ligaduras de los vasos mesent\u00e9ricos correspondientes y resecar la porci\u00f3n de intestino comprometida sin desrotar, anastomosando m\u00e1rgenes sanos de intestino vital.<\/p>\n<p>Se recomienda el uso de material de sutura monofilamento absorbible y un patr\u00f3n de sutura continuo, evitando el efecto de arrastre y capilaridad del material trenzado y el exceso de nudos que alberguen microorganismos, respectivamente. Luego de restituir el normal tr\u00e1nsito intestinal, se recomienda el lavado peritoneal con soluci\u00f3n fisiol\u00f3gica isot\u00f3nica est\u00e9ril y tibia.<\/p>\n<p>El riguroso monitoreo posquir\u00fargico debe incluir: electrocardiograf\u00eda (frecuente aparici\u00f3n de disritmias por reperfusi\u00f3n), medici\u00f3n de producci\u00f3n de orina hipovolemia, hipotensi\u00f3n, insuficiencia renal aguda, presi\u00f3n de forma cuantitativa (invasiva o no invasiva) o cualitativa (pulso femoral, sublingual y tiempo de llene capilar en mucosas), palpaci\u00f3n abdominal constante (descartar abdomen agudo, sugestivo de peritonitis), medici\u00f3n de temperatura constante. Este manejo posquir\u00fargico deber\u00eda mantenerse, al menos, por cinco d\u00edas. Ver foto 5.<\/p>\n<p>El paciente deber\u00eda recibir alimentaci\u00f3n enteral dentro de las 12 horas siguientes a la cirug\u00eda.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-94\" title=\"torsion5\" src=\"https:\/\/www.vetpraxis.net\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/torsion5.jpg\" alt=\"torsion5\" width=\"204\" height=\"262\" \/><\/p>\n<p>Foto 5: Paciente 2 d\u00edas despu\u00e9s de la cirug\u00eda. N\u00f3tense los cables que lo conectan al monitor multipar\u00e1metros (ECG, Presi\u00f3n y temperatura).<\/p>\n<p><strong>Referencias:<\/strong><\/p>\n<p>\u2022 Camino, D. Small Intestine. In: Salter (2003). Textbook of small animal surgery. Third edition. Saunders. Philadelphia.<\/p>\n<p>\u2022 Fossum, T. (1999). Cirug\u00eda en peque\u00f1os animales. Interm\u00e9dica. Argentina.<\/p>\n<p>\u2022 Sacrist\u00e1n, D., et al. (2002). Compendio de cirug\u00eda. McGraw-HillInteramericana. Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>\u2022 Wingfield, W. (1999). Secretos de la medicina de urgencias en veterinaria. McGraw-Hill-Interamericana. Mexico.<\/p>\n<p>Autor: Ram\u00f3n Fa\u00fandez V.<\/p>\n<p>M\u00e9dico Veterinario<\/p>\n<p>Equipo de Cirug\u00eda.<\/p>\n<p>Hospitales Veterinarios Universidad de Chile.<\/p>\n<p>Fuente: Mevepa.cl<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La torsi\u00f3n de la ra\u00edz mesent\u00e9rica consiste en la rotaci\u00f3n axial en forma horaria o antihoraria del eje de la ra\u00edz mesent\u00e9rica. 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