Un gato que con frecuencia vomita bolas de pelo o que se niega a comer probablemente no está siendo mañoso a pesar de lo que la sabiduría convencional podría decir.
Autor: Dr. Juan Manuel Lajara. Médico Veterinario egresado de la Universidad Alas Peruanas de Lima Perú. Estudios realizados: Pasantía en parasitología y citología en caninos…