Un gato que con frecuencia vomita bolas de pelo o que se niega a comer probablemente no está siendo mañoso a pesar de lo que la sabiduría convencional podría decir.
La agencia estadounidense de medicamentos (FDA) anunció hace unas semanas la aprobación de la venta del primer tratamiento anticancerígeno destinado específicamente para los perros: Palladia.