Estoy trabajando en el quirófano, interviniendo a una perra de 22 kilos, mestiza, de 8 años, una ovariohisterectomía por un cuadro de endometritis y quistes ováricos. Llevo 45 minutos de cirugía y no he acabado la ovariohisterectomía todavía porque la paciente está bastante obesa y tiene múltiples quistes ováricos y la intervención va más lenta de lo previsto.
A los 45 minutos tengo una complicación anestésica grave; la sensación es que hay una mala perfusión tisular, no se detecta pulso normal en arterias del abdomen y cuando miro mi monitor de ECG, me encuentro estos trazados sucesivos. Entre el primero de ellos y el último transcurren unos 15 minutos.
El reto no es ni quirúrgico ni anestésico, es electrocardiográfico: describe los tres ECG sucesivos de la paciente y sugiere el tratamiento más efectivo en esta situación.
Jornadas Latinoamericanas de Etologia Clinica Veterinaria Asociación Veterinaria Latinoamericana de Zoopsiquiatría IV Jornadas Latinoamericanas de Etología Clínica Veterinaria (A.V.L.Z.) 22 de abril de 2010 –…
LA IMPORTANCIA DEL CONTROL INTERNO DE LOS ELECTROLITOS Autor colaborador: Dr. Amy Pierce BVSc MANZCVS Vet Pet Lower Hutt Wellington, Nueva Zelanda Terror, un gato…